Mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión, diabetes, obesidad y ahora deterioro cognitivo. Un elevado consumo de grasas trans parece estar vinculado a una peor memoria, según un estudio presentado en las Sesiones Científicas de la American Heart Association. Tras analizar a 1.000 hombres sanos y activos, el trabajo ha visto que aquellos consumieron mayores cantidades de grasas trans mostraron un peor rendimiento en una prueba de memoria. Además, la asociación se mantuvo incluso después de tener en cuenta factores como la edad, la educación, el grupo étnico y la depresión.

«Desde el punto de vista de la salud, el consumo de grasas trans se ha relacionado con el sobrepeso y la enfermedad cardíaca. Yo les digo a mis pacientes que mientras que las grasas trans aumentan la vida útil de los alimentos, reducen la vida de las personas», señaló Beatrice Golomb, autora principal y profesora en la Universidad de California-San Diego (EE.UU.)

El equipo de Golomb ha estudiado un grupo de adultos que no habían sido diagnosticados con enfermedades del corazón. Todos los participantes completaron un cuestionario dietético, a partir del cual se estimó el consumo de grasas trans de los participantes. Para evaluar la memoria, los voluntarios realización una prueba de memoria, que consistía en que, tras mostrarles serie de 104 tarjetas, éstos tenían que indicar si cada palabra era nueva o estaba duplicada.

Menos palabras

Los resultados mostraron que, entre los varones menores de 45 años de edad, aquellos que comían mayor cantidad de grasas trans tenían un peor rendimiento en la prueba de memoria. De hecho, cada gramo adicional de consumo diario de grasas trans se asociaba con una pérdida de 0,76 palabras en los test de memoria.

Así por ejemplo, aquellos que consumían la mayor cantidad de grasas trans recordaban 11 palabras menos (una reducción de más del 10%) que los adultos que comían menos. (El número medio de palabras recordadas correctamente era 86).

También te puede interesar este artículo: ¿Qué le pasa a tu cerebro cuando te enamoras?

«Sabemos –apunta Golomb- que los alimentos tienen diferentes efectos sobre el estrés oxidativo y la energía de la célula». Así, recuerda, en un estudio anterior «encontramos el chocolate, que es rico en antioxidantes y tiene un impacto positivo en la energía celular, está vinculado a una mejor memoria de palabras en adultos jóvenes y de mediana edad. Ahora en este estudio, se analizó si las grasas trans, que son prooxidante y están vinculadas de manera adversa a la energía celular, pueden mostrar el efecto contrario. Y lo hicieron».

Bajo sospecha

Las grasas trans industriales son productos producidos artificialmente para convertir los aceites líquidos en sólidos a temperatura ambiente y extender la vida útil de los alimentos. Se pueden encontrar en margarinas, comidas rápidas, bollería industrial, bocadillos, pizza congeladas, cremas para café y algunas pastas refrigeradas. En EE.UU., la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) está adoptando nuevas medidas para reducir la cantidad de grasas trans artificiales en los alimentos. En Europa, solo unos pocos países -Dinamarca, Austria, Suiza e Islandia - han obligado a la industria a limitar la cantidad de ácidos grasos trans utilizada en los alimentos, pero la mayoría de los países todavía dependen de que los fabricantes de alimentos reduzcan voluntariamente el contenido de ácidos grasos trans de sus productos. La única forma de limitar el consumo de ácidos grasos trans es exigiendo un etiquetado más claro de los alimentos.

A: P