SYDNEY: publicar imágenes en las redes sociales cuando compramos ropa nueva, comemos afuera o compramos el último gadget puede parecer inofensivo. Pero este intercambio orientado al consumo puede estar socavando tanto nuestro equilibrio bancario como nuestro bienestar mental.

La investigación ha descubierto que este tipo de compromiso con las redes sociales está relacionado en algunas personas con una mayor ansiedad, una menor autoestima y una mayor probabilidad de un gasto excesivo.

Alrededor del 40 por ciento de la población mundial utiliza las redes sociales, y los jóvenes pasan la mayor cantidad de tiempo en línea. Por lo tanto, comprender la influencia de las redes sociales en la salud y el bienestar es fundamental para reducir el daño potencial.

COMPARACIÓN SOCIAL

Encuestamos a 900 estudiantes universitarios singapurenses de edades comprendidas entre los 17 y los 24 años sobre sus actividades en las redes sociales, para explorar si compartir información sobre los productos tenía una influencia en el bienestar.

En plataformas como Facebook e Instagram todo el mundo se ve feliz: disfrutar de las vacaciones, ir a restaurantes de lujo, comprar artículos de lujo y ropa. Teníamos curiosidad por saber si esta brillante imagen tiene un impacto psicológico en los usuarios de las redes sociales.

Las investigaciones anteriores analizaron el impacto del tiempo dedicado a las redes sociales, pero nuestra investigación examinó específicamente el vínculo entre el contenido basado en el consumidor, como publicaciones sobre productos o experiencias de compra, y el bienestar.

Nuestra encuesta se realizó cara a cara en varios campus universitarios. Los participantes informaron voluntariamente sus comportamientos relacionados con el uso de las redes sociales, la comparación entre iguales, el bienestar y los niveles de gasto.

Estos datos nos permitieron evaluar el impacto del intercambio de contenido relacionado con el consumo sobre el bienestar de los participantes, al tiempo que se controlaron los hábitos demográficos y de uso de los medios.

Las siluetas de los usuarios de dispositivos móviles se ven junto a una proyección en pantalla del logotipo de Instagram en esta ilustración ilustrada tomada el 28 de marzo de 2018.

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Los hallazgos sugieren que cuando los adultos jóvenes participan en las redes sociales, creando y compartiendo contenido sobre los productos, puede desencadenar un proceso de comparación social.

Al final, esto perjudica su bienestar psicológico, disminuye su autoestima y aumenta los niveles de ansiedad.

Los sentimientos de inferioridad, baja autoestima y ansiedad en algunos casos llevaron a gastos incontrolables, aparentemente en un esfuerzo por cerrar la brecha entre las vidas de los estudiantes y lo que ven en sus noticias.

Si bien la cultura de Singapur tiene un fuerte enfoque en la vida material y la comparación entre iguales, los resultados también se aplican a los usuarios de redes sociales de todo el mundo, especialmente a los jóvenes.

De particular preocupación es el vínculo entre el consumo orientado a compartir y el comportamiento de gasto riesgoso, incluida una mayor deuda de tarjetas de crédito. Simplemente compartir experiencias generales no parece tener el mismo impacto.

LAS RELACIONES CON LOS PADRES SALUDABLES AYUDAN A TRINCHAR EL PROBLEMA

Los impactos negativos fueron más comunes en los estudiantes que consideraron que las posesiones materialistas y el éxito financiero son "muy importantes". Pero los que dijeron que tenían una buena relación con sus padres se vieron menos afectados.

Los estudiantes que nos dijeron que tienen una relación cercana y sana con sus padres, utilizando medidas de autoevaluación de apego, apoyo y calidez, no sufrieron los mismos sentimientos de inferioridad. Tampoco sucumbieron al comportamiento que esto puede desencadenar.

Familia Singapur
La investigación tiene implicaciones para la política gubernamental y los programas de sensibilización para los jóvenes. Estamos dispuestos a realizar más investigaciones de este tipo para comprender mejor las formas de ayudar a los jóvenes a desarrollar la autorregulación y la capacidad de recuperación.

El estudio también tiene ramificaciones para los mercadólogos debido a lo que dice sobre el impacto potencialmente negativo de los productos de marketing a través de los "influenciadores" de las redes sociales: gente como los bloggers de belleza y moda con grandes redes sociales que reciben productos gratuitos o pagan para promocionar marcas en línea.