La foto que Rebecca Francis publicó junto el cadáver de una jirafa ha conllevado serias consecuencias para esta popular cazadora estadounidense. Rebecca es conocida por sus trofeos conseguidos en varios continentes y no es la primera vez que hace públicas sus competiciones cinegéticas, pero la última imagen de la que ha sido protagonista ha provocado la irritación de los colectivos contrarios a la caza de animales y de muchos usuarios de las redes sociales ajenos a esta afición.

La instantánea de una sonriente Rebecca Francis junto una jirafa muerta fue sacada a la luz por el actor Ricky Gervais, quien en su cuenta de Facebook se preguntaba qué le habría pasado en la vida a esta mujer para tener que matar a un animal tan bello y fotografiarse a su lado con una sonrisa en la cara.

Desde que Gervais publicó el post el pasado lunes, su comentario ha sido compartido cerca de 70.000 veces. Las reacciones por la foto no se hicieron esperar, llegando incluso a proferirse amenazas de muerte.

“Probablemente no sonreiría si yo le disparara”, escribe un usuario de Twitter. Otros apuntaron: “Rebecca Francis merece morir. Ya está dicho” o “Sinceramente espero que alguien dispare a Rebecca Francis con un arco y una flecha y se haga una foto junto a su cadáver”.

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La cazadora se ha defendido de las críticas en declaraciones concedidas a ‘Business Insider’. Rebecca asegura que mató a la jirafa –un macho– porque era viejo y “vagaba completamente solo expulsado de la manada”. Los lugareños esperaron a que ella matara al animal y después se hiciera la foto para consumir la carne del artiodáctilo y utilizar su cola para hacer joyas. “Estoy agradecida por haber formado parte de algo tan bueno”, confiesa Rebecca que asegura no arrepentirse “ni por un segundo” de lo que hizo.

A: P