Nepal es un pequeño país del Asia con una superficie apenas mayor a la de Santa Cruz y está ubicado entre India y China a más de 16.000 kilómetros de Bolivia. Es allí, a esa distancia de su hogar, en el mismo lugar del desastre, que a Iván Angulo, boliviano nacido en Cochabamba, le tocó vivir en carne propia el peligro, el temor y luego el drama de una nación golpeada por un terremoto que, hasta la fecha, ha dejado más de 5.000 muertos.

Iván Arturo Angulo Quiroga es un ingeniero de software que trabaja en Salamanca International Bolivia, con base en Cochabamba, y que se encuentra en la capital nepalí Katmandú desde el 4 de abril para instalar un sistema llamado TERA (Trilogy Emergency Relief Application), que es usado por la Cruz Roja para el envió de mensajes masivos de provisión de información de salud, alerta temprana de huracanes, enfermedades y otros desastres naturales.

Fue contactado inicialmente por Catherine Camacho Claros, miembro de la sala de redacción de Los Tiempos, gracias a la paulatina restitución de los servicios de Internet en Nepal, interrumpidos por el terremoto. Desde allí respondió a estas preguntas.

¿En qué situación y cómo enfrentaste el terremoto?

A mi llegada a Nepal ya me advirtieron que cada 75 años se produce un gran terremoto y que éste era el año en que esperaban que se produzca. Bueno dije ‘creo que llegue en mal momento’, pero como esto no se puede pronosticar no le di mayor importancia, nunca imagine que lo viviría en carne propia.

Cuando se inició el terremoto me encontraba en el hotel trabajando, eran las 11:56 cuando empezó a moverse todo, al principio pensé que podía ser algo pasajero como los que tenemos en Bolivia, esperé unos segundos a que pasara, pero en lugar de que la intensidad bajara ésta fue en aumento, ahí es cuando tomé la decisión de salir del hotel, aunque es muy difícil mantener el equilibrio con el movimiento sísmico y tratar de bajar las gradas, pero finalmente logré salir.

Después del terremoto lo primero que hice fue mandar mensajes a mis familiares para avisar que estaba bien, antes de que se enteren por las noticias que seguramente ya empezaban a circular por todo el mundo, de otra forma hubieran pasado por momentos muy difíciles sino lograban contactarme. Por suerte son casi 10 horas de diferencia y seguían durmiendo en Bolivia.

Posterior al terremoto hubo replicas de entre cinco y siete grados en la escala de Richter, 39 réplicas el sábado, 28 el domingo y el lunes ya fue bajando la intensidad y frecuencia de las réplicas, hubo solamente como 10. Los dos primeros días nos quedábamos afuera por seguridad, ya que el Gobierno aconsejó que se estuviera en alerta por 72 horas por lo menos, porque podía producirse uno de mayor intensidad, por lo que en las noches dormíamos, por así decirlo, vestidos para salir rápidamente del hotel en caso de que se produzca un terremoto nuevamente.

Mucha gente acampó en las calles bajo la lluvia y frío de la noche, durante las 72 horas de alerta las calles estaban semidesiertas, casi no había automóviles circulando, la electricidad fue cortada en todo Nepal por seguridad, celulares e Internet funcionaban a medias, líneas congestionadas y todos los negocios cerrados. No había donde comprar comida así que compartíamos lo que teníamos entre los huéspedes del hotel. Recién ayer por la tarde empezó a restablecerse en algunas zonas la energía y poco a poco está volviendo a la normalidad.

Bolivia corre menos rriesgo, pero no esta preparada

¿Crees que en Bolivia estamos mejor, igual o peor preparados que en Nepal?

Habría que hacer un análisis para poder decir si estamos igual o peor preparados que Nepal. Tomando en cuenta el acceso a la información, tipo de edificaciones y espacios abiertos, podemos decir que:

En Bolivia, al no ser una región sísmica de alto riesgo, no existen campañas de información de parte de los gobiernos orientadas a los terremotos, la gente está desinformada y en caso de que ocurra un terremoto de estas magnitudes no sabría cómo actuar ni qué elementos son útiles llevar o preparar de antemano para tener listo en caso de emergencia.

En Nepal no existe una norma que regule las construcciones, no estoy seguro si en Bolivia la tenemos, pero es algo que sí ayudaría a minimizar la pérdida de vidas humanas y materiales. Por lo que pude ver aquí en Nepal, en Bolivia nuestras construcciones son más sólidas.

En Nepal existen espacios abiertos bastante grandes donde la gente puede acampar mientras dure la alerta, cosa que en algunas ciudades de Bolivia no se tiene.

El milagro de un bebe

En informe del portal de “La Nación” de la Argentina, con apenas cuatro meses, un bebé sobrevivió solo y lastimado por más de 22 horas en un edificio destrozado por el devastador terremoto del sábado pasado en Bhaktapur, una ciudad situada en el Valle de Katmandú, informó el diario Kathmandu Today que mostró impactantes fotos del rescate.

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El domingo, el equipo de rescate nepalés pasó por la zona del edificio destruido y no notaron la presencia de la pequeña.

Sin embargo, cuando se retiraban, escucharon un llanto infantil y encontraron al bebé.

Según el diario, el nombre del bebé es Sonit Awal y, tras las primeras examinaciones médicas, está en condición estable sin heridas internas.

Un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter azotó gran parte del valle central de Nepal dejando viviendas destruidas, carreteras destrozadas y las telecomunicaciones y conexiones eléctricas muy dañadas en esa zona, donde se encuentra Katmandú.

Solidaridad y comunidad internacional

¿Cómo ves el trabajo del Gobierno nepalí luego del desastre?

Una de las mayores falencias del Gobierno nepalí es la falta de preparación para la distribución de la ayuda a los más necesitados y el manejo de todos los materiales de ayuda enviados por la comunidad internacional. Hasta el momento el Gobierno no inició la distribución de los mismos e incluso cuando la gente llegó a los cuarteles para refugiarse no la dejaron entrar, porque no habían recibido órdenes del Gobierno para hacerlo.

¿Y la comunidad internacional?

La ayuda de la comunidad internacional está llegando de forma masiva, por lo que tuvieron que cerrar el aeropuerto para dar prioridad a las operaciones de ayuda y a los aviones de países como China e India, por mencionar dos que vienen a rescatar a sus ciudadanos para llevarlos de regreso a casa.

La Cruz Roja tiene presencia masiva en Asia y África e inmediatamente se produce un desastre se activan los mecanismos de seguridad y la ayuda empieza a llegar de todas sus organizaciones, trayendo gente especializada en todas las aéreas como ser tareas de rescate, distribución de medicinas, vituallas, atención de los heridos, etc.

¿Has tratado de contactarte con otros bolivianos en Nepal?

No, no tenemos una embajada aquí y no tengo conocimiento de que estén otros bolivianos en el área.

¿Algo más que quisieras decir?

Bueno, en ese momento no te das cuenta de la magnitud de los daños que ocasionó el terremoto, sólo cuando van llegado las noticias de lo que pasó en otros sitios es que te das cuenta de la suerte que tuviste de no estar en el lugar equivocado y sólo agradeces a Dios porque te encuentras sano y salvo. Algo que destacar también es la solidaridad que nace entre la gente sin importar raza, color o condición, todos están dispuestos a colaborar y ayudarse entre sí.

A: P