La tecnología que podemos comprar en la actualidad es cada vez más potente. Por ejemplo, los drones que adquirimos para pasar un buen rato volándolos o para hacer un vídeo aéreo podrían ser modificados y convertirse en poderosas armas aéreas. Pero para evitar que con ellos se cometan delitos, los fabricantes están empezando a tomar una serie de medidas de precaución que se lo impidan a sus dueños.

Y no son los únicos aparatos que cuentan con ese tipo de sistemas. Ordenadores, programas como Photoshop o incluso coches vienen de fabrica programados para no ser utilizados como arma delictiva.

Drones

No podemos volar nuestro drone en cualquier parte. Al menos en Estados Unidos. Después de que el pasado 27 de enero un agente de seguridad de la Casa Blanca recogiera uno de estos aparatos del suelo del jardín del complejo, fabricantes como DJI Phantomhan programado sus aparatos para que no puedan sobrevolar edificios sensibles -como la actual residencia de Barack Obama- o aeropuertos.

Así que quien quiera pilotar un drone de la marca por ejemplo sobre las pistas del aeródromo de Washington, verá como el aparato no es capaz de pasar de una determinada zona y aterrizara automáticamente. Y si en tierra programamos un plan de vuelo sobre el Capitolio, también en la capital de Estados Unidos, el aparato directamente no despegará.

Photoshop, las impresoras y el dinero

Viendo la nitidez con la que las impresoras actuales son capaces de trabajar, muchos habrán fantaseado con la idea de crear sus propios billetes falsos, además diseñados con programas como Photoshop. Pero esta idea solo se puede quedar en sueño: es imposible escanear un billete y modificarlo con el software de Adobe -un aviso lo impide- y las impresoras más modernas tampoco lo hacen.

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Desde 2004, Photoshop cuenta con un sistema de seguridad que identifica una serie de patrones llamados EURion constellation que se repiten en la gran mayoría todas los billetes de curso legal que hay en el mundo. Al hacerlo, impide que la imagen se modifique, se guarde o se imprima.

Grabar una conversación con el móvil

Los smartphones pueden hacer de todo, menos esta sencilla acción. Al menos de serie. Como no es legal grabar a nadie sin su consentimiento, o hacerlo sin una orden legal, ningún fabricante incluye esta opción en el software de sus equipos. Aunque esto no significa que no se pueda hacer. Hay disponibles varias apps que realizan grabaciones, eso sí, avisando con un mensaje automático a las dos partes de que se está realizando la grabación, para no caer en un delito.

Coches

Los automóviles cada vez cuentan con más tecnología avanzada. Muchos de ellos ya tienen un firmware, como si de un móvil o de un router se tratara. Acceder a este software para poder ‘tunear’ las capacidades del coche no siempre es legal. Así se lo hizo saber la marca Tesla a un hombre que quería hackear un modelo S para instalar aplicaciones en un principio no compatibles en el coche y que se pudieran controlar desde la pantalla táctil que viene instalada en el salpicadero. El coche ‘descubrió’ al dueño toqueteando en sus tripas y avisó con un mensaje a la marca. Tesla se puso en contacto con el manitas y le avisó de que estaba cometiendo un delito al intentar cambiar algo que es propiedad de la compañía: su software. 

A: P