Actriz, bailarina y cantante, una artista de las que ya no se encuentran fácilmente en el mundo del espectáculo mexicano. Esa fue doña María Elena Velasco, una dama respetable, una cantante sin reconocimiento y una bailarina que le dio paso a una actriz disciplinada.

La entrevisté en 1997 para el periódico El Financiero. Era su regreso a la televisión mexicana con su programa ¡Ay María, qué puntería! Fue difícil conseguir ese encuentro porque no le gustaba estar en el foco público. Tardé varios meses para que me diera el sí. El día de la cita, en los foros de Televisa San Ángel, la recuerdo vestida en un elegante traje sastre, peinada, maquillada y calzando zapatos de punta afilada. Platicamos de sus inicios y del éxito de su personaje. Me contó que estaba satisfecha con lo que había logrado, pero que así como “La India María” le había traído grandes satisfacciones, ese personaje le había dejado momentos muy amargos.

Y se explicó. El personaje de mujer indígena mazahua que alcanzó su mayor popularidad en Siempre en domingo, en donde correteaba a Raúl Velasco su “güerito”, había hecho sufrir a sus dos hijos: Iván y Goretti Lipkies, quienes en la escuela primaria y secundaria fueron víctimas de las burlas de sus compañeros, quienes tachaban a su madre de ignorante, india y otros calificativos despectivos. Doña María Elena me confió que varias veces tuvo que presentarse en la escuela de sus hijos y tantas más cambiarlos de colegio con las mismas consecuencias. Ella sufrió junto a sus hijos las humillaciones, de algunos niños, quienes desde tierna edad anuncian lo que van a ser de grandes. La señora Velasco me confió que debido a la burlas, por varios años tuvo una relación ríspida con sus hijos. Que su hijo Iván fue más fuerte que su hija Goretti, quien pasó varios años en terapia psicológica.

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Afortunadamente el tiempo pone todo en su lugar y ya para 1997, tanto Iván como Goretti trabajaban a su lado. Unidos, como permanecieron hasta el último instante de su vida. El último trabajo en la televisión de doña María Elena fue en la telenovela Corazón indomable y para aparecer ahí, puso como condición el que ella misma escribiera sus diálogos. Una decisión acertada, ya que nadie como esta señora para manejar el humor blanco e inteligente. María Elena Velasco Fragoso murió el 30 de abril, día del niño, público al que hizo reír a carcajadas. Descanse en paz.

A: P