El teléfono es el Nubia Z9 (Nubia es la marca de alta gama de ZTE). Como smartphone, tiene una particularidad: los bordes del equipo son sensibles al tacto. Así, puede reconocer el "apretón" de su dueño para desbloquear la pantalla (aunque es poco probable que sea más seguro que una huella digital). También es posible cambiar entre aplicaciones deslizando el pulgar por el borde metálico del teléfono. ¿Para activar la cámara? Basta poner el teléfono de costado (apaisado) y tomarlo con los dos índices en el borde superior y los dos pulgares en el inferior: levantás un instante el índice derecho, lo bajás y toma la foto. También es posible ajustar el brillo de la pantalla deslizando el dos dedos por los laterales del teléfono. Y es suficientemente sofisticado para distinguir entre un comando y el reacomodamiento natural de los dedos al usar el teléfono.

El desarrollo es parte de lo que ZTE denomina FiT (Frame Interactive Technology, o tecnología de marco interactivo) y es parte de lo que vienen investigando hace años varios fabricantes: qué más hacer para sumarle interacción al equipo usando su sensibilidad al tacto. Hace ya cinco años que Synaptics tenía un prototipo dando vueltas, llamado Fuse, que permitía algunos de estos gestos e incluso una mínima torsión del equipo para disparar una función; Nokia también fue por ese camino con un prototipo flexible.

Pero el mérito de ZTE, claro, es que lo incluye en un dispositivo de fabricación masiva; la compañía dice que pemitirá otros modos de interacción para aplicaciones de terceros. El gesto de la cámara, y el del paso de aplicaciones, me parecen los más logrados, por lo natural del gesto (un poco como BlackBerry 10 y Sailfish/MeeGo apelan a gestos cardinales para algunas operaciones), pero muchas veces lo ingenioso termina haciendo más compleja la operación del equipo, sobre todo si no se estandariza y si no es fácil de "descubrir" (aunque naturales, no son gestos obvios). Como fuere, falta verlo en acción día a día para ver si aporta algo a la interacción o no.

El resto del teléfono es de muy alta gama, aunque convencional: un procesador Snapdragon 810, 3 o 4 GB de RAM, hasta 64 GB de almacenamiento interno y un panel Sharp de 5,2 pulgadas y resolución Full HD sin borde (es decir, la pantalla va de lado a lado), gracias al uso de un marco mínimo y de un fenómeno óptico tipo lupa para dar la ilusión de que la pantalla llega, en efecto, hasta el aluminio mismo del marco. El equipo también tiene un sensor Sony IMX234 (como el LG G4) de 16 megapixeles, estabilización óptica, grabación de video en 4K, etcétera. La batería es de 2900 mAh. Como opcional, en la versión más sofisticada ofrece un sensor biométrico por contacto.

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Según Engadget, el precio del equipo (en China) oscila entre 560 y 750 dólares, y el 21 de mayo comienza la preventa.

A: P