Marco Rubio tiene varias batallas en su guerra por llegar a la Casa Blanca. Una, y tal vez la más difícil, es enfrentar las críticas, acusaciones de sus opositores y hasta el escudriño de la prensa.

El tabloide británico The Daily Mail publicó un artículo en el que se cuestiona si el senador republicano de Florida utilizó su tarjeta corporativa American Express para gastos personales.

La historia indaga si miles de dólares, usados en asuntos y gestiones familiares, fueron cobrados por Rubio al Partido Republicano, aparte de aflorar evidencias como la contratación de su esposa Jeannette Dousdebes, exporrista de los Miami Dolphins, para las operaciones de un comité político que funcionaba desde la residencia del cubanoamericano en Miami.


Marco Rubio tiene varias batallas en su guerra por llegar a la Casa Blanca. Una, y tal vez la más difícil, es enfrentar las críticas, acusaciones de sus opositores y hasta el escudriño de la prensa.

El tabloide británico The Daily Mail publicó un artículo en el que se cuestiona si el senador republicano de Florida utilizó su tarjeta corporativa American Express para gastos personales.

La historia indaga si miles de dólares, usados en asuntos y gestiones familiares, fueron cobrados por Rubio al Partido Republicano, aparte de aflorar evidencias como la contratación de su esposa Jeannette Dousdebes, exporrista de los Miami Dolphins, para las operaciones de un comité político que funcionaba desde la residencia del cubanoamericano en Miami.

Un antiguo simpatizante y colaborador político de Marco Rubio dijo al tabloide que él le llegó a confesar que puso 4 mil dólares en la American Express por un piso nuevo que instaló en su casa del sur de Florida

Marco Rubio, de 43 años, es uno de los aspirantes a la presidencia por el Partido Republicano con menos solvencia financiera.

Un reporte del New York Times también cuestionaba cómo el hijo de unos inmigrantes pobres cubanos pudo convertirse en uno de los más enigmáticos y poderosos senadores del país.

El periódico destacaba el papel del magnate Norman Braman, quien ha apadrinado y financiado desde los inicios la carrera política y profesional de Marco Rubio.

Braman contrató a Rubio como abogado, incluso le dio un trabajo a Jeanette Dousdebes, la esposa del senador, como consultora en la fundación filantrópica de la familia, además de otros privilegios como el uso del avión privado del millonario empresario.

Sin embargo, de acuerdo con The Daily Mail, a Rubio le ha resultado difícil separar sus finanzas personales de los gastos relacionados con sus funciones dentro del Partido Republicano.

También te puede interesar este artículo: Chile defiende impugnación ante La Haya por diferendo limítrofe con Bolivia

Los estados de cuenta de la American Express reflejan otros gastos que Rubio habría cobrado a la tarjeta corporativa:

    $765 en la tienda Apple
    $134 en un corte de pelo
    $114.70 en Mario the Baker
    $10.50 en un cine de AMC
    $68 en Happy Wine Liquor Store (tienda cerca de su casa y supuestamente donde compró sándwiches para su equipo de trabajo)
    $1,456 en Disneyworld
    $761.54 en Costco
    $171.15 Flower Mart of Hialeah
    $1,000 en reparaciones en compañías de autos de Braman
    $2,976 en renta de Avis

Richard Corcoran, antiguo jefe de equipo de Rubio, habría colocado miles de dólares en su también cuenta corporativa para un viaje de la familia del senador a Melhana Plantation en Georgia, complejo turístico que ahora se llama Coalson Plantation.

Sin embargo, Rubio habría aclarado que esto fue un error y que Corcoran nunca debió había haber dado su tarjeta. El senador, aparentemente, se habría hecho cargo de estos cargos.

Alex Conant, el vocero de prensa de Marco Rubio desde hace unos años, le recomendó a The Daily Mail que revisara el libro autobiográfico del senador para que analizara que muchas veces él pagaba con la tarjeta corporativa algunos de sus gastos en vez de hacer reportes para recibir reembolsos.

Conant aclaró que entre enero del 2005 y octubre del 2008, Marco Rubio usó alrededor de 160 mil dólares de la cuenta corporativa y que el 89 por ciento de este dinero fue utilizado en facturas de viaje, hospedajes, gasolina y comidas.

Uno de los dos comités políticos del senador funcionaba en su casa de Miami con un gasto aproximado de 85 mil dólares en costos operativos y oficina y otros 65 mil dólares en administración. La esposa de Rubio era la tesorera.

El consejero de campaña de Rubio, Todd Harris, aclaró -según el tabloide- que aunque la contabilidad en un comité no siempre es perfecta, ellos siguieron los pasos para asegurarse que todo se hiciera bien.

Marco Rubio se enfrenta a una reñida carrera por la Casa Blanca por el Partido Republicano, especialmente si su mentor, el exgobernador de Florida, Jeb Bush, también decide postularse.

A: P