Por supuesto que hay zombies en la Costa Azul.

Y más bestias, pardas; solo faltaba que no las hubiese en un territorio donde al día se proyectan más de 200 películas.

La Quincena de Realizadores presentó ayer mismo Green Room de Jeremy Saulner donde una banda de músicos supuestamente de los de armas tomar pero venidos a menos cae en manos de unos skinheads que se saben los amos de un guión bastante talludito y con malas pulgas.

Al mismo tiempo, en competición y ya en las salas de toda Euskal Herria Norte se proyectó La loi du marché, un documento muy puntiagudo sobre cuánto nos bastardean por todos los lados. Dirige, en un scope muy serio y con la cámara muy bien colocada Stéphane Brizé, interpreta con ahínco sordo Vincent Lindon.

También te puede interesar este artículo: Seis increíbles fugas de prisión dignas de "El Chapo" Guzmán

Ayer abuchearon con ganas a Gus Van Sant. Está acostumbrado pero su Sea of Trees no se merece tanta inquina, palabra.

 


A: N