Es común ver que algunas personas cierran los ojos cuando quieren recuperar algún detalle de acontecimientos pasados, en un intento de proyectar los recuerdos como si fueran una película en la mente. Un reciente estudio demostró que esta práctica, casi inconsciente en muchos de nosotros, podría resultar efectiva.

La importancia de los detalles

No solo es relevante para la vida diaria recordar los detalles de las actividades que realizamos, sino que en la criminalística, los testimonios aportados por testigos visuales son fundamentales. En esta dirección, un equipo de investigación de la Universidad de Surrey, en el Reino Unido, dio a conocer en enero de 2015, un estudio, en el que se sugiere que los testigos de actos criminales serían capaces de recordar detalles más precisos cuando cierran los ojos.

Los hallazgos

Se llevaron a cabo dos experimentos: en el primero los participantes vieron un filme y posteriormente se les pidió que aportaran información detallada al respecto.

Para identificar en qué contexto la gente podría recordar mejor, se establecieron diferentes condiciones para entrevistar a los participantes:

- Mantener los ojos cerrados

- Tener los ojos abiertos

- Haber establecido una buena relación con el entrevistador

También te puede interesar este artículo: Hombres y mujeres enferman en forma diferente

- No construir un acercamiento con el interrogador

En dichas circunstancias, se les solicitaron pormenores sobre la historia que vieron proyectada. Los investigadores identificaron que los individuos con los ojos cerrados respondieron hasta en un 23% de forma más acertada que los demás, apunta el informe.

Otro aspecto destacado de la investigación es que al construir una buena relación entrevistador-entrevistado, no solo se obtuvieron mejores resultados, sino que éstos últimos se sentirían más confiados al cerrar los ojos y cooperar mejor con la indagación. Por ende, se desprende que, en un entorno más relajado seríamos capaces de recordar mejor.

Más memoria auditiva con ojos cerrados

En un intento de ir más allá en la recabación de detalles, en el segundo experimento se les pidió a los participantes que brindaran datos sobre lo que escucharon en un otro filme proyectado. Nuevamente se descubrió que con los ojos cerrados los implicados en el experimento fueron capaces de ofrecer información más precisa.

En el mismo sentido, en un estudio del 2013 publicado en el journal Legal and Criminology Psychology, investigadores de las universidades de York, Reino Unido y Cape Town, Sudáfrica, concluyeron que “mantener los ojos cerrados es una herramienta eficaz cuando los testigos son entrevistados y puede facilitar la obtención de nueva información”

En conclusión, ambas investigaciones destacaron las ventajas de cerrar los ojos cuando se trata de recuperar recuerdos de acontecimientos pasados. Y tú, ¿cierras los ojos para recordar? Si no, ¿qué estrategia utilizas? ¡Cuéntanos!

A: P