Negociar es una labor que se lleva a cabo en todos los ámbitos de la vida, pero especialmente en el laboral. Es un acto al que se recurre constantemente, cuando se entra en conflicto con un cliente, un compañero o un superior.

Son muchas las formas de las que se puede llevar una negociación: desde la asertividad, la flexibilidad, la empatía... y cualquiera de las formas puede permitir alcanzar el objetivo logrado, siempre que se lleve a cabo correctamente.

Para tratar de llevar correctamente la negociación y no al contrario, el coach Jaime González ofrece una serie de consejos, que permitan mantener el control sin acritud y sin claudicar.

1. Fortalezas y debilidades

Hay que tener en cuenta cuales son los puntos fuertes y débiles, tanto del interlocutor como de uno mismo. ¿Quién tiene la posición ventajosa? ¿Con qué argumentos de peso se cuenta para avalar la petición que se quiere hacer? Estudiar los factores que influyen a ambas partes ofrece un conocimiento sobre el escenario que se plantea y ofrece mayor seguridad.

2. Espacio y tiempo

Tan importante como las habilidades estratégicas y dialécticas es la elección del lugar y el momento para exponer las propuestas a negociar.

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3. Escucha activa

Hay que hacer llegar de una forma clara y directa el mensaje que quieras trasladar, pero también comprender, empatizar y asimilar las demandas del otro bando de la negociación. Una buena forma de demostrar la escucha activa es recapitular lo que ha expuesto.

4. Todos ganan

En este tipo de negociaciones se cruzan intereses de diverso tipo, ya que existen relaciones y áreas en común, por lo que lo mejor es tratar de plantear la negociación en términos de win-win, es decir, poner sobre la mesa soluciones o alternativas que supongan un beneficio para ambas partes.

a.m