La innovación japonesa marca el ritmo del panorama 'geek' mundial y los tecnófilos esperan con ansia la llegada de todos estos artefactos. De hecho, muchos 'gadgets' que ya son algo normal en el país nipón aún se consideran ciencia ficción aquí

A pesar de su reducido tamaño y de ser un país relativamente pobre en recursos naturales, Japón es la segunda potencia económica mundial. La sociedad nipona concede gran importancia a la investigación y la producción de nuevas tecnologías, sobre todo en campos como la informática y la robótica. Actualmente, el país del Sol Naciente posee un tercio de los robots industriales de todo el mundo y no solo exporta sus innovaciones técnicas más revolucionarias al resto del mundo, sino que además está a la vanguardia en lo que se refiere a control informático. Una comunidad compleja que intenta compatibilizar la influencia occidental con sus tradiciones milenarias.

Algunos 'gadgets' que se encuentran ya implantados con solvencia en Japón son sinónimo de ciencia ficción por el momento en España, aunque tarde o temprano irrumpirán con fuerza. Para ellos ya es normal contar con más de 20 millones de teléfonos móviles con televisión digital terrestre y tener tarifas planas de navegación 4G en todos sus smartphones. En los próximos años, muchas tecnologías revolucionarán la vida de las personas como ya lo hicieron los dispositivos inteligentes, los notebooks o las tabletas. Algunas de ellas de una manera mucho más directa y otras no tanto.

Hace escasos meses, la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) anunció que la final del Mundial de Brasil 2014 será retransmitida en tecnología 4K, con una calidad de imagen superior al HD actual del que disponemos en los televisores españoles. Sin embargo, ese concepto de definición ultra (Ultra HD) parece que también quedará obsoleto en Japón en las próximas semanas, ya que se encuentran desarrollando el 8K, un estándar superior.

Dicen que la experiencia visual con la televisión 8K es tan realista que es casi como observar la pura realidad. Eso es al menos lo que aseguran desde tierras niponas, donde la televisión pública NHK ya lo está probando y promete comenzar a emitir así en el año 2016. Para demostrar el potencial de la tecnología, NHK ha pedido a importantes directores de cine filmar cortos en esta nueva resolución. La historia suena repetida, pero en Japón ya están apostando por ella a lo grande. Aunque las emisiones para el público general comenzarán en menos de dos años, no estará disponible para todos los usuarios del país hasta 2020. Para el resto del mundo, seguro, habrá que esperar un poco más.

Gafas traductoras y robots-mascota

Los japoneses tienen ideas para todo, son siempre resolutivos ante cualquier dificultad o problema que se les presenta. Por ejemplo, leer el menú de un restaurante en otro idioma, que es una ardua tarea para los turistas extranjeros, a partir de ahora será posible gracias a unas novedosas gafas traductoras. Estas lentes, fabricadas por la empresa de tecnología NTT Docomo, permiten traducir al inglés diversos documentos escritos en japonés. Tienen incorporada una cámara que sustituye la imagen filmada por una representación literal del texto. El usuario ve esa imagen retocada a través de los anteojos y se prevé que en los próximos meses el sistema se pueda utilizar en varios idiomas.

Otra aplicación de este invento es que aparezca en la pantalla información relacionada con una persona, con la condición de que ya esté registrada en el repertorio de un teléfono inteligente asociado, todo ello gracias a un sistema de reconocimiento e identificación del rostro. La tecnología estará perfeccionada y disponible para los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020, los cuales serán también una vitrina de la habilidad japonesa para facilitar, por diversos medios técnicos, la vida de los visitantes y sobre todo de los forasteros de paso. Sin embargo, aún están por superar algunos obstáculos técnicos como el tamaño de las lentes, la autonomía de su batería, la rapidez de reconocimiento de las imágenes o caras y el tiempo de respuesta.

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¿Siempre quisiste una mascota? ¿Un perro? O, mejor aún, ¿un perro-robot-mascota? Si tienes un iPhone, ahora será más fácil cumplir este deseo con Smartpet. No deja de ser un juguete un tanto random al que se le introduce el propio teléfono como rostro y a partir de entonces cobra vida, empezando a comportarse como un cachorro, salvando siempre las distancias con la realidad. Caminar, sentarse, bailar o cantar son solo algunas de las acciones que puede desarrollar este curioso animal robótico. Smartpet tiene más de cien animaciones faciales diferentes para demostrar su estado de ánimo e incluso la cara puede ser sustituida por una foto del usuario para hacer la experiencia un poco más rara todavía.

Tecnología emocional

Y esto no es todo. Mico Headphones es el último proyecto de la compañía japonesa Neurowear. Con él han hecho por fin realidad lo que cualquier amante de la música había deseado tener en algún momento de su vida: unos auriculares que son capaces de leer la mente y, según sea el estado de ánimo del usuario, buscan las canciones más afines. Lamentablemente, por el momento solo interpretan las ondas cerebrales mediante un sensor frontal y no son capaces de entender si tenemos un deseo incontrolable de escuchar el último disco de AC/DC o la Novena sinfonía de Beethoven.

Estos cascos se pueden conectar a cualquier smartphone mediante bluetooth y funcionan con una aplicación que se podrá configurar para regular el tipo de respuestas según las necesidades anímicas de cada uno. Y si cambia tu humor y sientes que la canción no es la apropiada, todo lo que tendrás que hacer es sacudir el aparato para limpiar los datos recolectados y dejar que el sensor escanee de nuevo tu cerebro. De momento, no se conoce su precio ni disponibilidad, aunque sí se sabe que se comercializarán en los próximos meses.

Otro de los aparatos que ya se han instalado en la vida cotidiana de los japoneses y acaban de desembarcar aquí son los smartwatches o pulseras inteligentes. Ya no podrás decir que llegas tarde a tus citas por culpa del reloj, pues ofrecen funciones comparables a las de un PDA; muchos pueden ejecutar aplicaciones y unos pocos tienen el sistema técnico de un teléfono móvil. En palabras del vicepresidente de Samsung, Lee Jae-Yong, estos dispositivos «servirán para enriquecer la experiencia de los dispositivos actuales». En España —no vamos a mentir, esperamos con ganas su llegada para poner fin a la tediosa melodía de la canción "Reloj, no marques las horas". Mientras tanto, seguiremos mirando a Japón para que la próxima revolución no nos pille desprevenidos.

A: P