(CNNMoney) - Hace solo un mes, 1 dólar valía 279 bolívares. Eso ya era algo bastante deplorable para Venezuela. Ahora, 1 dólar equivale a 408 bolívares, según la tasa de cambio no oficial, que es lo que la mayoría de venezolanos obtienen cuando intentan comprar o vender la moneda.

Dicho de otra manera, un bolívar equivale a 0,002 dólares... menos de un centavo. La moneda del país ha perdido casi la mitad de su valor desde principios de mayo, según dolartoday.com, un sitio web que le da seguimiento a la tasa de cambio no oficial.

Esta es otra señal de que Venezuela podría ser la peor economía del mundo. Venezuela principalmente depende de las exportaciones de petróleo para sustentar su economía, la cual ya estaba bajo presión antes de que los precios del petróleo se vinieran abajo en el otoño y el invierno.

Los efectos colaterales: el presidente socialista Nicolás Maduro ha promovido la Revolución Bolivariana, iniciada por su fallecido predecesor Hugo Chávez, como un movimiento exitoso. El objetivo es distribuir equitativamente la riqueza entre todos los habitantes del país. Maduro ha continuado con grandes programas de gasto público para atraer a los pobres del país.

Pero la implosión del bolívar solo ha creado más desigualdad. Existe una creciente división entre los venezolanos que pueden pagar el cambio de bolívares por dólares y aquellos que no pueden hacerlo. La brecha es más evidente en la abarrotería local.

El gobierno importa muchos bienes de consumo —como papel higiénico, carne de res y champú— pero ya no puede pagar por esos bienes. Los venezolanos esperan horas afuera de las abarroterías, con la esperanza de conseguir productos básicos como leche y harina.

El gobierno de Maduro ahora hace intercambios en sus acuerdos comerciales. Uruguay le paga a Venezuela con carne de res por algo del petróleo venezolano que compra. En febrero, el primer ministro de Trinidad y Tobago ofreció intercambiar papel higiénico por petróleo venezolano. Los funcionarios venezolanos no quisieron hacer comentarios sobre la oferta, según Bloomberg.

Estas son algunas otras señales de advertencia para Venezuela y el futuro de su economía.

1. Las compañías estadounidenses se están viendo perjudicadas en Venezuela. Muchas compañías estadounidenses operan en Venezuela y están perdiendo cientos de millones de dólares. Coca-Cola, American Airlines, IBM e incluso Disney han dicho que están expuestas a pérdidas debido a la moneda de Venezuela.

También te puede interesar este artículo: Blatter renuncia y anuncia que habrá elecciones en la FIFA

La moneda devaluada está afectando sus ganancias. Oracle perdió 111 millones de dólares en Venezuela en su último año fiscal. Ford perdió 800 millones de dólares el año pasado.

Maduro presentó la cuarta —no es un error— tasa de cambio del país anteriormente este año. Las compañías estadounidenses ni siquiera están seguras de qué tasa de cambio usar. Si Pepsi utilizaba una tasa de cambio, la SICAD, entonces perdía 160 millones de dólares. Pero esto ocurría si Pepsi utilizaba la nueva tasa de cambio, la SIMADI:

"Habríamos incurrido en una cancelación neta de aproximadamente 480 millones de dólares", dijo Pepsi en sus ganancias. Hablemos de un ajuste.

2. Obama impone sanciones contra venezolanos. En marzo, el presidente Obama anunció fuertes sanciones contra siete funcionarios de alto nivel del gobierno y militares de Venezuela. Todas sus propiedades en Estados Unidos, entre ellas casas, autos y cuentas bancarias, fueron ya sea congeladas o confiscadas.

Maduro arremetió contra Obama, al declarar que las sanciones eran un movimiento imperialista. Esto creó algunas tensiones en la Cumbre de las Américas en Panamá en abril, pero Obama se ganó muchos fans con las renovadas relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

3. ¿Incumplimiento en octubre? La gran final para el tumultuoso 2015 de Venezuela podría darse en octubre. El gobierno debe unos 5.000 millones de dólares en pagos por deudas. Existen pocas señales convincentes respecto a que Maduro pueda pagar las cuentas. Venezuela podría caer en un incumplimiento de pago en octubre, lo cual hundiría al país aún más en el embrollo económico.

A P