Muchos compositores se inspiraron no sólo en los ritmos folclóricos de sus países sino también en su cotidianidad, explica el profesor Ramiro Isaza. 

Sonidos de Brasil, Hungría y Rumania se escucharán hoy en el Teatro Metropolitano de Medellín José Gutiérrez Gómez a las 8:00 p.m. Se trata del concierto que realizará la Orquesta Filarmónica de Medellín, bajo la dirección del maestro chileno Francisco Rettig y con la participación del solista colombiano Juan David Mora.

Durante esta velada musical se interpretarán las obras Saudades de Brasil (recuerdos nostálgicos del Brasil) del compositor Darius Milhaud, el Concierto No. 3 para piano del húngaro Bela Bartók y la Rapsodia No. 1 del rumano Georges Enesco.

“Las tres obras tienen raíces en el folclor y generan una atmósfera divertida y dramática”, asegura el profesor de historia de la música clásica Ramiro Isaza, quien agrega que “muchos compositores, como Milhaud, Bartók y Enesco, se inspiraron en melodías folclóricas para crear una pieza de música clásica, o se dedicaron a investigar sistemáticamente el folclor”.

Sobre Saudades de Brasil (recuerdos nostálgicos del Brasil), Isaza explica que “fue compuesta por Darius Milhaud en 1917 mientras él trabajaba como diplomático en Brasil. Su sonido está inspirado en ritmos del Carnaval de Río como la samba y el maxixe, y cada una de sus danzas lleva el nombre de un barrio de Río de Janeiro”.

En cuanto al Concierto No. 3 para piano de Bela Bartók, Isaza afirma que “fue compuesto luego de que él investigara y grabara la música hecha por los campesinos de Hungría y Transilvania (Rumania)”, mientras que Rapsodia No. 1 de Enesco “es una adaptación al formato sinfónico de las danzas y melodías campesinas de Rumania”.

Además, el profesor considera que estas obras reflejan la vida de cada compositor: Saudades de Brasil muestra a un Milhaud “supremamente culto y curioso que disfrutaba los carnavales”; Bartók compuso el Concierto No. 3 para piano “cuando estaba moribundo y se lo dejó como herencia a su esposa para que ella pudiera ganarse la vida tocándolo”; y Enesco “alcanzó la fama con las Rapsodias rumanas pero renegó de ellas porque opacaron sus demás obras”.

También te puede interesar este artículo: ¿Cuáles son las 10 mejores universidades de América Latina?

“Los asistentes al concierto de hoy tendrán la magnífica oportunidad de escuchar tres obras del siglo XX que no son muy conocidas en la ciudad. Todas son muy bellas y fueron compuestas por tres compositores que se interesaron por el folclor, retomaron los sonidos del mundo exterior y crearon una estética completamente diferente a lo que se hizo anteriormente”, afirma Isaza.

Al respecto, el solista Juan David Mora, quien interpretará el Concierto No. 3 para piano de Bartók, comenta que “tanto él como Milhaud y Enesco llevaron su país a la música”.

“Bartók fue un compositor 100% nacionalista y eso está presente en su tres conciertos para piano. Esta obra  me gusta mucho por su exigencia y porque tiene momentos reflexivos. Espero que el público lo perciba y disfrute esta y las demás obras”, concluye.

 

A:I