Los resultados muestran que la exposición de 1 hora a la luz de los dispositivos suprimió la producción de melatonina en aproximadamente un 23 %, y la exposición por dos horas suprime la melatonina en aproximadamente un 38 %.

Enrique Garabeytan

En 2012, el Centro de Investigación de Iluminación (LRC) del el Rensselaer Polytechnic Institute publicó un estudio médico que cambió la forma de pensar sobre el uso nocturno de los dispositivos como tabletas, notebooks y los e-readers.

El trabajo dirigido por la profesora Mariana Figueiro, directora del programa Luz y la Salud en el LRC, que encontró que la luz emitida por estos equipos puede afectar la producción nocturna de la melatonina y, por lo tanto, retrasar la conciliación del sueño

El estudio fue el primero en ser llevado a cabo en el entorno hogareño e investigó los efectos de estos dispositivos en el metabolismo de la melatonina entre adolescentes

Los resultados muestran que la exposición de 1 hora a la luz de los dispositivos suprimió la producción de melatonina en aproximadamente un 23 %, y la exposición por dos horas suprime la melatonina en aproximadamente un 38 %.

Mientras que la exposición a la luz fue aproximadamente la misma cuando se exponían adultos y adolescentes, la supresión de melatonina fue superior a lo que se observó en el estudio de 2012, lo que sugiere que los adolescentes son más sensibles que los adultos a este tipo de emisiones de pantallas. 

Y ¿qué causa? La disminución de la concentración de melatonina puede afectar negativamente a la capacidad para conciliar el sueño y descansar en forma adecuada.

"Uno de los hallazgos más sorprendentes de este estudio fue que los adolescentes parecen tener una mayor sensibilidad a la luz en materia de supresión de melatonina", dijo Figueiro. 

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"A pesar de que los niveles de luz fueron similares, la cantidad de supresión observada en el presente estudio fue mucho más alta que la observada en adultos en estudios previos"

El trabajo se hizo con 20 adolescentes, de entre 15 y 17 años que estuvieron expuestos a estos dispositivo pero usando anteojos de color naranja que filtran ciertas ondas lumínicas que son las que afectan la producción de melatonina.

Lugo se repitió el trabajo sin esas gafas protectoras. A los participantes se les pidió que usen computadoras, tabletas, e-readers, televisores y teléfonos móviles. A todos se les midieron los niveles de melatonina.

"Si queremos tener una buena noche de sueño, debemos mantener un horario regular, aumentar la cantidad de exposición a la luz diurna diurnas y reducir la exposición durante las horas de la noche", resumió Figueiro. 

"Trate de limitar el uso de dispositivos ya desde dos horas antes de acostarse. Si eso no es posible, puede ayudar el atenuar el brillo de la pantalla, o usar algún anteojo con filtro. Estas simples medidas preventivas pueden ayudar a dormir mejor, lo que –luego- impacta en mejoras del estado de ánimo, bienestar, y tal vez, incluso, en el rendimiento escolar". 

 

A:I