La hormona FGF21 estimula la pérdida de peso y mejora el metabolismo de la glucosa.

México, DF.- Luego de que el sobrepeso y la obesidad afecta a más de mil 900 millones de personas en todo el mundo, la estudiante de Doctorado en Biomedicina en la Universidad de Barcelona, Tania Paloma Quesada López, se dio a la tarea deestudiar a la hormona FGF21, la cual estimula la pérdida de peso y mejora el metabolismo de la glucosa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó en 2014 que la obesidad y el sobrepeso son un grave problema a nivel mundial, pues más de 600 millones se encuentran en esta condición, es decir, alrededor del 13 por ciento de la población adulta.
Ante este panorama, Tania Quesada trabaja sobre el factor de crecimiento de fibroblastos 21 (FGF21), una hormona que ayuda a activar los tejidos que almacenan grasa, tanto blancos como marrones.
“El tejido adiposo blanco es el que almacena grasa y la conserva para que cuando se tenga periodos de escasez se pueda aprovechar; en cambio el marrón tiene la capacidad de ir consumiendo la energía conforme la va recibiendo para preservar la temperatura corporal”, explicó la joven en una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Detalló que conforme las personas aumentan de peso hasta llegar a la obesidadpierden la cantidad del tejido marrón y su capacidad para procesar la energía acumulada.
“Cuando la hormona FGF21 llega a una célula de grasa, ya sea marrón o blanca, manda una señal al núcleo de la célula que genera que se activen aquellos genes que promueven la ‘traducción’ de proteínas, que inducen a una activación del metabolismo.
“Esto se puede ver reflejado en un incremento en la temperatura corporal o solo en el aumento de la capacidad de usar la glucosa”, manifestó la especialista.
Por ello, el proyecto de la estudiante consiste en identificar las señales que se pueden enviar a la célula para producir FGF21 o para responder a la hormona, como podrían ser fármacos o nutrimentos en ambos tejidos adiposos, blanco y marrón.
“Busco bloquear cada uno de los pasos antes de su activación e identificar aquellos puntos clave para mandar la señal al núcleo y entonces activar la célula. Una vez identificadas, podría desafiar a la célula con otras moléculas y probar si activan o no a otras por medio de FGF21”, detalló.
Para ver cómo se activan los tejidos adiposos luego de estar en contacto con lahormona FGF21, Quesada López realiza varios estudios bioquímicos con ratones.
La idea es hacer estas pruebas con ratones normales y con aquellos a los que se les eliminó el gen de FGF21, para determinar si las señales de activación que reciben las células grasas por parte de esta hormona se pierden en aquellos que no tienen la capacidad de formarla.
“Esto nos ayudará para ver si los efectos que los fármacos o nutrimentos que elijamos para investigar los efectos de la hormona se mantienen en cualquier caso.

También te puede interesar este artículo: El médico artífice del trasplante de cabeza dice que muchos ricos lo quieren

A:I