Podríamos decir que el azúcar está en boca de todos, pero no me refiero sólo a un sentido literal. Ahora, ha llegado a ser incluso un motivo de preocupación económica. Un estudio publicado en 2013 halló que el 90% de médicos encuestados en EEUU, Europa y Asia consideran que el excesivo consumo de azúcar está relacionado con problemas de salud que cuestan billones a nuestras economías. Más recientemente, Morgan Stanley estima que el actual sobreconsumo de azúcar estará afectando en los próximos años hasta restar un 1,5% al crecimiento anual de los países de la OCDE.

Y es que el consumo de azúcar no ha hecho más que crecer en las últimas décadas. Si aún no tienes razones suficientes para reducir cuanto sea posible tu consumo de azúcar, he aquí 10 razones por las que el azúcar te enferma y te envejece:

El consumo de azúcar reduce tu esperanza de vida

Un estudio de 2013 estimó que unas 180.000 muertes anuales en el mundo pueden ser directamente atribuidas al consumo de refrescos azucarados. Los autores vincularon dicho consumo con problemas como diabetes, enfermedad cardiovascular y cáncer. En los estudios animales se reconoce que reducir el consumo de azúcar se traduce en una mayor esperanza de vida. No es casualidad que la diabetes suele considerarse un modelo de envejecimiento acelerado.

El azúcar provoca arrugas

Cuando sometemos a altas temperaturas a los alimentos, éstos se deterioran perdiendo su tersura. Muchos médicos aluden a esto para mostrar los efectos de la glicación, que también se produce por la adhesión del azúcar a nuestras proteínas generando arrugas y deterioro de tejidos. Algunos expertos estiman que hasta el 25% de nuestras arrugas están producidas por la glicación, y los azúcares son los principales responsables (sobre todo la fructosa aislada).

El azúcar te hace perder la memoria

Diversas publicaciones han hallado que el consumo de azúcar tiene relación deficiencias de memoria y cognitivas. En concreto, elevados niveles de azúcar en sangre se correlacionan con menores niveles de memoria. De hecho, el deterioro cognitivo severo por excelencia que sería el Alzheimer ya ha sido denominada en círculos médicos como la diabetes "tipo 3", poniendo de manifiesto la relación entre el descontrol de la glucosa (y exceso de azúcar) y deterioro neuronal.

El azúcar te hace estar cansado

En principio, esto puede resultar chocante a muchos que consideran que el azúcar es energizante. Sin embargo, esa energía es engañosa porque es momentánea. El cuerpo responde segregando insulina, que retira el exceso de glucosa provocando un bajón. Estos efectos pueden verse claramente en las personas diabéticas.

El azúcar te engorda

El azúcar te hace aumentar de peso y, sobre todo, de grasa corporal mediante distintos mecanismos. Por ejemplo, produciendo resistencia a la insulina por la que se acumula un exceso de ésta en sangre. ¿Y cuál es una de las cosas que mejor hace la insulina? Enviar señales a las células grasas para coger nutrientes del torrente sanguíneo y aumentar de tamaño. También el azúcar favorece la resistancia a la leptina. Al no reconocer nuestras células la hormona leptina, tenemos baja sensación de saciedad y comemos en exceso.

El azúcar, como el alcohol, resulta tóxico para tu hígado

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Los autores de un estudio publicado en 2012 en la revista Nature afirmaban que debía alertarse sobre el consumo de azúcar en el mismo sentido que se hace con el alcohol evidenciando sus efectos tóxicos sobre el hígado. Y aunque estés delgado o limites tus calorías, la fructosa (el 50% del azúcar es fructosa) daña igualmente el hígado de acuerdo a otro estudio de 2013.

El azúcar favorece el mal olor corporal

En primer lugar, podemos mencionar las caries como causa del mal aliento. Pero en general podemos referirnos al olor corporal en general provocado por efectos del elevado consumo de azúcar como mal funcionamiento del hígado (que elimina las toxinas) o la destrucción de bacterias beneficiosas en nuestro organismo que podrían protegernos frente al mal olor.

El azúcar tiende a deprimir el sistema inmunitario

El consumo constante o alto de azúcar nos hace tener la insulina elevada en sangre. La insulina alta inhibe la hormona del crecimiento, lo que deprime el sistema inmunitario.

El azúcar inhibe la absorción de minerales

Se sabe que el azúcar inhibe la absorción de minerales como calcio y magnesio. Probablemente por ello se ha relacionado su consumo elevado con mayor riesgo de osteoporosis. Y justo por lo contrario, el consumo de cromo (que reduce los niveles de glucosa en sangre) tiende a mejorar con el tiempo la densidad ósea.

El azúcar es adictivo

Por si todos los perjuicios enumerados no fueran pocos, queda al menos otro que nos ha de precaver ante cualquier nivel de consumo de azúcar, y es que ésta es adictiva. Y lo es hasta tal punto que es comparable en este efecto a drogas tan adictivas como la cocaína. Cómo el azúcar tiene un efecto neuronal de recompensa tan fuerte lo explica por ejemplo este vídeo viral. Así pues, nunca mejor dicho, tenemos que desengancharnos del azúcar. Porque es posible y, sobre todo, deseable.

Puede que el azúcar te haga disfrutar de pequeños dulces momentos. Pero muchos de éstos, a la larga, te amargan la vida.

A: P