Dos estudios de arquitectura franceses planean construir una ciudad vertical en el desierto del Sáhara, con 450 metros de altura y un helipuerto, oficinas y viviendas, entre otras características. La ciudad, que se camuflaría con el paisaje y parecería una gran roca, sería energéticamente autosuficiente, empezaría a construirse en 2025, y tardaría 50 años en terminarse.

Los estudios de arquitectura franceses Manal Rachdi Oxo Architectes y Nicolas Laisné Associés quieren crear una ciudad vertical de 450 metros de altura en el desierto, que se camufle con el paisaje y parezca una gran roca.

El complejo tendría un hotel, viviendas, tiendas, un observatorio meteorológico, un helipuerto, oficinas, un museo del desierto, y un restaurante panorámico. Además, sería auto-suficiente energéticamente.

A distancia, dice la web de Oxo Arquitectes, la ciudad "parece una roca. Al acercarse al paisaje se ensancha, el clima se suaviza por las sombras proyectadas sobre el suelo".

Alrededor de la torre habría un laberinto de calles "que recuerdan a los zocos orientales". A la entrada del edificio, un estanque refrescará el ambiente y reflejará el atrio, y habrá una torre interior cubierta de vegetación".

Los pisos superiores tendrían una pista de aterrizaje para helicópteros, y las oficinas ocuparán aproximadamente el 22 por ciento de la superficie útil utilizable de la torre. Desde el restaurante y el resto de instalaciones interiores "se podrá disfrutar de vistas a la vasta extensión del desierto fuera y del jardín vertical en el interior". También se podrán practicar deportes, nadar en una piscina, y orar "frente al cielo sin nubes".

Las fachadas exteriores, "muy protectoras", serán de color ocre, "resonando" con el lugar. "Se componen de sistemas de sombreado y sensores que cubren las necesidades de energía y de enfriamiento y de la torre".

También te puede interesar este artículo: 45.000 ratones tienen la llave para luchar contra el cáncer en España

Energía

El proyecto usará energía solar y geotérmica, y recolectará y reciclará su propia agua, señala Global Construction Review. En total, cada año se captarán 45.000 metros cúbicos de agua, que se canalizarán en el subsuelo, donde se calentarán a 100º, y se podrán usar para proporcionar energía al edificio. La potencia adicional provendría de paneles solares, y la temperatura del interior se lograría mediante ventilación natural.

El proyecto puede empezar en 2025, según Oxo Architectes, y tardaría unos 50 años en terminarse. La superficie del proyecto es de 78 hectáreas, y está previsto que se construya en el Sáhara marroquí.

Los dos estudios parisinos ya tienen mucha experiencia trabajando juntos. Recientemente han ganado un concurso para construir un centro de estudios en la escuela politécnica de la Universidad Paris Saclay, junto con los japoneses Sou Fujimoto Architects, informa Phaidon.

A: P