El hombre siempre ha soñado con volar, y lo cierto es que el avance de la técnica ha ido transformando ese sueño en realidad. Por un lado, la realidad virtual nos ofrece experiencias muy similares a las de un pájaro y, respecto al vuelo real, ahora mismo hasta es posible alquilar helicópteros como si fueran coches. Sin embargo, la novedad que hoy conocemos resulta muy distinta, se trata de un sistema de vuelo personal, una máquina que hace años parecía una idea de ciencia ficción, pero que todo indica que se puede volver realidad en muy poco tiempo… ¡menos de un año!

Así que en este artículo vamos a ver cómo el jetpack volador se va a convertir en un producto real en cuestión de meses, conoceremos el primer modelo comercial que se pondrá a la venta y echaremos una ojeada a sus principales utilidades prácticas. Desde luego, un dispositivo sorprendente, que puede resultar muy útil, aunque está claro que no va a ser para todo el mundo. Comienza nuestra recorrido por el sueño del hombre de tener alas:

¿Qué es un jetpack?

Un jetpack se trata, en esencia, de una mochila con un motor que permite a un ser humano volar. No es como una ala delta, que requiere partir de un punto alto y dejarnos llevar por las corrientes de aire, la clave de un jetpack es poder despegar desde el suelo directamente. Obviamente, para hacer esto realidad hacen falta motores de gran potencia y muy compactos. Esta máquina ha aparecido en muchas obras de ficción, pero hasta el momento no parecía viable construir una unidad funcional, y mucho menos ponerla a la venta para usos civiles.

Sobre estas líneas tienes una imagen de The Rocketeer, un personaje de cómic que hace uso de un jetpack, y que protagonizó una película producida por Walt Disney en 1991. La idea de que el jetpack suelte llamas durante su funcionamiento es muy visual, pero no lo haría muy práctico. El otras películas, libros y videojuegos se recurre al mismo concepto, que ahora pasa de ser fantasía a transformarse en una realidad comercial.

El Martin Jetpack P12

Nosotros ya te hemos presentado el Martin Jetpack P12 en su momento, y parece que el proyecto ha avanzado correctamente desde entonces. Se trata de un accesorio que agarra al piloto por la espalda para hacerlo volar, aunque llamarlo “mochila” sería demasiado optimista dado su gran tamaño. De todas formas, resulta mucho menos aparatoso y más maniobrable que un helicóptero, la alternativa de la que disponemos a día de hoy

El Martin Jetpack P12 se puede elevar hasta 1.000 metros, un logro que debemos al trabajo de Glenn Martin, un emprendedor de Nueva Zelanda que soñó con este sistema hace 35 años. Martin Aircraft es una empresa que vale más de 100 millones de dólares a día de hoy y que ha recibido el apoyo de inversores internacionales. Y es que en el 2011 el primer prototipo demostró que la idea podía funcionar en la práctica.

El actual Martin Jetpack P12 puede volar durante más de media hora gracias a un motor de gasolina con cuatro cilindros en v que desarrolla 200 caballos de potencia. Alcanza una velocidad de 74 kilómetros por hora y puede soportar una carga de hasta 120 kilogramos. Dado que es posible despegar y aterrizar en vertical, resulta sencillo acceder a lugares remotos, como el tejado de un edificio en llamas.

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El jetpack dispone de un paracaídas especial que puede evitar un accidente con sólo unos pocos metros de margen para el aterrizaje. La idea es salvar tanto la máquina como al piloto, que en todo momento se encuentra protegido por la estructura del Martin Jetpack P12.

Un dispositivo para rescates extremos

A día de hoy, parece que el objetivo de este dispositivo es desplegarlo en misiones de rescate y otras situaciones de emergencia. Si bien no está diseñado para llevar un segundo ocupante, su uso puede permitir el acceso a personal médico o bomberos a zonas complicadas. Además, desde las alturas se puede reconocer una zona de desastre con mayor precisión. La idea de su empleo recreativo parece complicada , aunque está claro que que a muchas personas les encantaría probarlo. Pero encuentro obvio que poner a una persona en el aire sin formación adecuada representaría un riesgo excesivo. La compañía tampoco descarta una utilidad militar, aunque sin hacer mucho hincapié en ella.

Lo cierto es que el Martin Jetpack P12 no resulta asequible, se planea vender por 150.000 dólares, y las primeras unidades se entregarán a mediados del 2016 al público general. Claro que cada comprador tendrá que revisar la legislación de su país para ver cómo encaja un sistema de este tipo. En la mayoría de los casos resultará necesaria una licencia de vuelo para pilotar este ingenio. Por supuesto que los equipos de emergencia podrán entrenar a sus empleados. Respecto a los particulares que se quieran dar “un capricho”, parece poco probable que vayan a operar el Martin Jetpack P12 de forma legal.

Así que ya ves que el sueño de volar en un verdadero jetpack no sólo es posible, sino que parece viable comercialmente. Seguro que las próximas versiones se llevan a cabo mejoras, ya que sería bueno que el Martin Jetpack P12 resultara un poco más compacto y contara con mayor autonomía. Pero lo cierto es que la empresa ya ha conseguido mucho con la versión actual, y seguro que se le descubrirán muchas más utilidades de las que podemos imaginar a día de hoy.

¿Qué opinas del Martin Jetpack P12? ¿Te parece que la idea de un jetpack funcional resulta genial, o no le acabas de ver sentido a un aparato tan caro y con limitaciones importantes en una misión de rescate real?

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