Se puede afirmar que los sistemas de desbloqueo de los móviles existen desde que se inventaron estos dispositivos como tal y empezaron a ser más accesibles para el público general. Durante su largo período de vida, estos sistemas han ido evolucionando desde aquellos tan simples como un código de 4 dígitos hasta el concepto de desbloqueo mediante la huella dactilar.

Justo antes de empezar el Mobile World Congress, ZTE decidió presentar un smartphone con la particularidad de su sistema de desbloqueo. Este consiste en una tecnología de seguridad biométrica que se ha desarrollado en colaboración con la compañía EyeVerify de Kansas. Promete ser más seguro que las tecnologías actuales que existen en dispositivos de Apple y Samsung.

La tecnología

Este tipo de tecnología consiste en el reconocimiento de humanos basado en características conductuales o físicas. Ya se ha visto en otros casos donde se utilizan los rasgos faciales e incluso la huella dactilar, aunque este último método no es tan seguro como se afirmaba en un principio. Estos mencionados se trata de características físicas que se utilizan para detectar una persona, pero también existen los rasgos conductuales como la firma o la forma de andar.

Para detectar si la persona que decide desbloquear el terminal es la correcta, se utilizan sistemas de datos y algoritmos complejos. Si todas las características predefinidas anteriormente encajan con la persona, se desbloquea. Actualmente las tasas de precisión son variables entre el 60% y el 99%.

Esta tecnología aporta múltiples beneficios, sobre todo en instituciones y edificios públicos. Se trata de una de las tecnologías menos infranqueables en la actualidad y además es muy cómoda y fácil de usar. No hay que estar pendiente de recordar numerosas y complicadas contraseñas y no hace falta llevar tarjetas de identificación encima.

Los costes que supone son mínimos ya que solo hay que preocuparse por el mantenimiento de una máquina y por tener una base de datos de usuarios actualizada periódicamente. Además, algo muy positivo es que los datos biométricos son intransferibles de una persona a otra, por lo que nos evitamos la entrada de personas no autorizadas.

¿Qué nos ofrece de nuevo?

También te puede interesar este artículo: 10 tecnologías del futuro que revolucionarán nuestro planeta antes del año 2030

No hay duda que por todo lo expuesto más arriba, se trata de una tecnología presente en nuestras vidas y a la cual aún le queda mucho futuro por delante. No obstante, como hemos visto, hay muchas maneras de llevar a cabo estos mecanismos de protección y puede que el desbloqueo mediante reconocimiento por los ojos no sea la más apropiada dependiendo de la situación.

Por un lado tiene muchos puntos positivos: no se necesitan inversiones potentes en hardware, ya que todo el reconocimiento se hace mediante el software de la cámara. Una de las desventajas de los sensores de huella dactilar es que necesitan un gasto muy grande para poder implantarlos, algo que este tipo de reconocimiento no necesita. Además también puede servir para realizar pagos desde el móvil a bancos y sociedades de crédito.

No obstante, también hay algunas desventajas que pueden afectar a su posible implantación en un futuro y, es que ahora que está tan de moda el hecho de poder pagar con el móvil, puede parecer un poco raro si en el momento de efectuar la compra en un supermercado nos quedamos mirando fijamente al móvil para que reconozca que somos los dueños del terminal.

También hay que tener en cuenta que se necesita una cámara frontal para poder utilizarlo. Actualmente ya casi todos los teléfonos incluyen la cámara ya sea para hacer selfies o para la realización de videollamadas, pero es un punto importante a tener en cuenta si no somos muy fanáticos de las fotografías.

En definitiva, pienso que puede existir futuro en ello, ya que se trata de una medida más segura que la huella dactilar actual. Sin embargo, ahora que algunas compañías han gastado enormes cantidades de dinero en implantar el sistema de la huella, dudo que lo vayan a incluir, puesto que se trataría de una canibalización para sus productos.

Quizá algunas compañías minoritarias con menos recursos acaben por implantarlo, o incluso desarrolladores independientes que lo hagan compatible para la mayoría de modelos de teléfono. Pase lo que pase, no hay que descartar su posible implantación en un futuro, ya que ahora que ZTE ha llegado a un acuerdo con esta empresa, pueden llegar muchos más de la mano de otras.

A: P