Es probable que hables mucho. Si no lo haces cara a cara, seguramente lo haces a través de las redes sociales. Y la ciencia dice que esto es importante: somos animales sociales, evolucionados para vivir juntos, y para que esto sea posible, necesitamos comunicarnos.

Pero la ciencia muestra que nuestro tema favorito es: nosotros mismos. La investigación indica que la gente pasa el 60% de sus conversaciones hablando acerca de sí mismos y el 80% de los mensajes en las redes sociales están centrados en el mismo tema. ¿La razón? Nos sentimos bien haciéndolo;  tan bien que los psicólogos de Harvard descubrieron que hay gente dispuesta a pagar para difundir información sobre su vida.

Si todo el mundo se comporta de esa manera, ¿qué hay de malo en eso? Te lo explicamos: la longitud de nuestra atención fue medida; y los resultados no son prometedores. Prestamos atención a la información brindada por otras personas sólo durante 59 segundos, alcanzando hasta 8.2 cuando recibimos información verbal y en fuentes digitales.

Una conversación ideal consiste en respuestas; no en un monólogo. Así que si tenemos en cuenta que debemos hablar sólo la mitad del tiempo, y que nuestro interlocutor hable la otra mitad, entonces estamos muy lejos de lo que es una conversación de verdad; ya que la mayoría del tiempo interrumpimos y le quitamos la palabra a nuestro interlocutor.

El personal de fastcompany entrevistó al psiquiatra especializado en negocios, Mark Goulston, y encontró que pasamos a través de tres etapas durante las conversaciones:

En el escenario empresarial: se comienza hablando de los objetivos, cuestiones pertinentes y concisas

La etapa del placer: ya que es muy bueno hablar de ti, no te das cuenta de que la otra persona ni siquiera te está escuchando.

El intento de recuperar la conversación: en vez de escuchar a otra persona, intenta recuperar su atención, antes que seguir hablando.

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El consejo es creer que tienes luz verde durante los primeros 20 segundos del intercambio de ideas en una conversación. Durante este período, la otra parte está observando y disfrutando de la información (siempre que sean relevantes para la conversación). La luz amarilla se enciende en los próximos 20 segundos, en los cuales se corre el riesgo de perder el interés de la otra persona en lo que estás diciendo. Después de 40 segundos viene la luz roja, la cual puede parecer fascinante para ti (ya que estarás hablando de ti todo el tiempo), pero lo más probable es que la persona ya no esté disfrutando de la conversación. Toma un descanso, con el propósito de permitirle al que te escucha, anotar sus observaciones y sus comentarios.

Otro consejo para tener conversaciones más "saludables", según Goulston, es determinar por qué se habla tanto. Una de las razones, es que estés tratando de impresionar a tu pareja, especialmente si no estás muy seguro de lo que estás diciendo. Algunas personas hablan mucho cuando están nerviosas, con la esperanza de mantener la calma durante la conversación, aunque esto se hace inconscientemente. Y hay un tercer tipo de personas, que simplemente no tiene el hábito de hacer preguntas para incluir a los demás en la conversación y poder escuchar sus respuestas.

Así que ya sabes que cuando estés conversando, precisamente estás escuchando al otro también, de lo contrario te encontrarás en un monólogo y dirá mucho acerca de tu egocentrismo y falta de respeto por el otro.

 

A: N