Un hombre saca un pez en apariencia congelado de una cámara frigorífica y lo introduce en un barreño con agua tibia. El animal flota rígido unos instantes, como si fuera un cubito de hielo.

Poco a poco recupera el color hasta que comienza a moverse y a nadar. Se trata de un vídeo que circula desde hace unos días por las redes sociales y que se ha convertido en viral, movido por el debate entre defensores de la criogenización y escépticos que dudan de su veracidad. ¿Milagro o bulo? Niguno de los dos.

En primer lugar hay que recordar que —fuera de las películas de zombis— ningún ser vivo fallecido puede volver a la vida. La muerte es definitiva: los animales capaces de reducir su metabolismo hasta el extremo no resucitan, ya que no llegan a morir realmente. La pregunta es, por lo tanto, si un pez puede congelarse vivo... y seguir tan tranquilo después de ser descongelado. Y la respuesta es que sí.

"No hay ningún milagro, varios vertebrados toleran la congelación", aclara a Teknautas el investigador de la Universidad del País Vasco experto en fisiología animal, Juan Ignacio Pérez.

La respuesta evolutiva más común para resistir el frío suele consistir en mantener el calor corporal mediante, por ejemplo, el pelaje. Otras opciones consisten en protegerse de las bajas temperaturas en una madriguera, o huir a zonas más cálidas durante el invierno. Pero algunas especies han optado por, simplemente, dejarse llevar hasta un estado de criogenización reversible.

Según escribe Pérez en Naukas, los animales denominados criotolerantes pueden dejar que hasta el 70% de su líquido corporal se congele durante días e incluso semanas. Algunos invertebrados como ciertas especies de oruga pueden permanecer a -50ºC hasta 10 meses, por ejemplo. Durante este periodo, las funciones corporales se detienen casi por completo.

Los animales criotolerantes pueden resistir la congelación del 70% de su líquido corporal durante días o incluso semanas

Estas condiciones matarían a la mayor parte de los seres vivos con rapidez. ¿Cómo hacen entonces los animales criotolerantes? Pérez resume los dos mecanismos que hacen posible este 'no milagro': acumular solutos y recurrir a agentes nucleantes.

El punto de congelación del agua es de 0ºC, pero esta temperatura puede bajarse todavía más si se acumulan solutos dentro de las células. Así los fluidos de estos animales pueden aguantar en estado líquido en su interior, aunque el exterior haga demasiado frío para ello.

Los agentes nucleantes, por otra parte, son proteínas que fomentan la aparición de cristales de hielo a su alrededor para 'guiar' la formación del mismo a zonas donde no causen daño. Esto resulta de vital importancia porque estas estructuras cortantes son las responsables de destrozar las células de un organismo —o de un filete en nuestro frigorífico— cuando se congela.

Debido al daño que provocan los cristales de hielo sobre las células, los animales criotolerantes también emplean sustancias protectoras —como el glicerol— para impedir estos destrozos internos consecuencia de la congelación.

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Salamandras, lagartijas, ranas y tortugas son algunos de los animales que han mostrado estas sorprendentes capacidades. Pérez recuerda en otro artículo que, aun así, la criotolerancia está poco extendida y que la mayoría de especies de reptiles y anfibios no resisten la congelación. Por favor, no metan a su tortuga en el frigorífico.

Entre todos los ejemplos, el más llamativo y sorprendente es 'Lithobates sylvaticus', una rana que vive en el círculo polar ártico y que puede tolerar la congelación completa repetidas veces sin sufrir percances. Además de en el siguiente vídeo, también puede comprobarse su resistencia en este otro.

'Lithobates sylvaticus' detiene su respiración y circulación sanguínea; hasta el 65% de sus líquidos corporales se convierten en hielo y puede aguantar así varias semanas. Una vez las condiciones son favorables, 'resucita' en menos de 14 horas.

Congelación superficial

La tolerancia a la congelación es poco frecuente, pero sí existe en la naturaleza. El problema es que no se conoce ninguna especie de pez que llegue a los niveles de resistencia de 'Lithobates sylvaticus'. ¿Es posible que el vídeo sea falso a pesar de todo? Para responder esa pregunta con exactitud habría que saber cuánto tiempo llevaba el animal congelado, pero si asumimos que las imágenes son reales, probablemente no mucho.

Las escamas que recubren al pez pueden haber actuado como barrera protectora, por lo que la congelación sería sólo superficial

Pérez considera que, si el vídeo es cierto, nos encontramos ante una "congelación superficial" en la que el pez no llega a congelarse por dentro. En este caso las escamas que recubren al animal habrían actuado como barrera protectora y aislante.

Al introducir al pez en el cubo con agua tibia, el hielo superficial se derrite rápidamente —a diferencia de lo que sucedería si estuviera completamente congelado— y el animal recupera la movilidad.

Cuenta una leyenda urbana que Walt Disney fue criogenizado poco antes de morir. Esto no es cierto, no sólo porque el padre de Mickey Mouse está enterrado en un cementerio de California, sino porque es imposible devolver la vida a un cuerpo congelado. Ni siquiera a un pez. Pero en el metabolismo de los animales que resisten el hielo podría estar la llave para que la crioconservación de seres humanos sea realidad algún día.

A: P