Si cada vez que preparas un plato los comensales se derriten en elogios hacia ti, o tus amigos te piden que seas el chef cada vez que quedas para comer en casa, un negocio de comida puede ser el emprendimiento ideal para ti.

Seguro que la idea de abrir tu propio restaurante se te ha pasado alguna vez por la cabeza. El problema es que tal y como está la situación económica hoy en día, este tipo de empresa puede resultarte costoso.

El alquiler de un local con suficiente espacio, el equipo de cocina y los muebles para recibir a los clientes, contratar empleados que te ayuden… Todo ello supone una serie de gastos que quizás no puedes asumir en estos momentos.

Cómo iniciar un negocio de comida con poco dinero

1. Investiga las regulaciones y licencias que necesitarás

Un negocio de comida necesita estar registrado legalmente como el resto de emprendimientos. Pero además debe contar con una serie de licencias y permisos especiales por estar en juego la salud de las personas.

Por eso tu obligación es pensar primero a través de qué medio vas a vender los platos (una tienda online, un camión de comidas, un servicio de catering) y después investigar qué permisos necesitas para la venta.

Normalmente para distribuir productos especiales como bebidas alcohólicas o mariscos necesitarás tener una licencia especial que deberás solicitar.

Ve al ayuntamiento de tu ciudad y pide que te asesoren allí sobre el papeleo necesario, qué documentos requieren, cuánto tarda el proces. Cada país, e incluso cada departamento, provincia o comunidad autónoma, se rige por unas normas distintas que debes conocer.

2. Registra tu negocio como una empresa legal

Muchos emprendedores cometen el error de creer que para comenzar un negocio desde casa o de forma virtual no es necesario registrarlo de manera legal.

Pero realizar este simple trámite te puede ahorrar muchos dolores de cabeza en el futuro.

Para arrancar este proyecto tendrás que darte de alta como autónomo, e inscribir tu negocio en los registros necesarios para que cumpla con la ley establecida.

De nuevo, en tu ayuntamiento u organismo oficial podrán orientarte bien sobre qué documentos y trámites tendrás que seguir para conseguirlo.

3. Crea un nombre y un logotipo para tu negocio

El nombre y el logotipo son lo que darán identidad a tu negocio de comida, y por lo que tus clientes te conocerán y conseguirán acordarse mejor de ti.

Piensa en ellos como si fuesen tu nombre y tus apellidos: aparecerán en tus facturas, en las pegatinas de las cajas donde metas la comida, en los folletos, tarjetas de visita o carteles que elabores.

Son elementos realmente importantes para construir tu imagen de marca y llegar hasta tus clientes.

4. Decide el tipo de comida que venderás y el medio para hacerlo

Hay muchos tipos de comida que puedes vender, desde comida rápida, postres, platos caseros, o incluso pasteles personalizados.

Lo recomendable es que te especialices en un tipo de comida en concreto para destacar en esta industria y atraer más compradores, y que cocines algo en lo que seas un experto o que estés dispuesto a aprender para hacerlo bien.

Puedes centrarte en hacer cupcakes divertidos, o deliciosos platos de sushi, o bien elaborar comidas caseras irresistibles o platos vegetarianos.

En la especialidad que vendas estará la clave de tu éxito porque hoy en día eso es lo que triunfa: las empresas que son expertas en dar a los clientes un servicio o producto en concreto.

Piensa también a través de qué medio ofrecerás tus platos: ¿crearás una página web para servir a domicilio tus comidas, o prefieres arrancar un servicio de catering? ¿Quizás un camión o puesto ambulante en la calle?

La decisión dependerá de cómo quieras administrar tu negocio de comida, desde dónde, y también del presupuesto que tengas para iniciarlo.


5. ¿Hay un mercado real para tu negocio?

Puedes hacer las tartas de cumpleaños más deliciosas del mundo o pizzas mejores que las que venden en Italia. Pero si no hay un mercado real interesado en esas comidas, no generarás muchos ingresos.

Por esta razón antes de invertir tu tiempo y tu dinero en tu negocio de comida debes hacer un pequeño estudio de mercado para comprobar la viabilidad de tu proyecto.

Si vas a vender a nivel nacional, entra en foros y blogs donde hablen sobre comida o sitios a los que les gusta salir a la gente para ver qué les interesa o qué les gustaría probar.

Mira si ya hay restaurantes que ofrezcan el mismo menú que tú quieres proporcionar; habla con tus amigos, familia y contactos para saber su opinión.

Incluso puedes consultar revistas de negocios o de estilo de vida para conocer las últimas tendencias en cocina que estén triunfando, o estadísticas en las que compruebes qué tipo de comidas gustan más a los consumidores.

6. Busca proveedores de calidad para las materias primas

Una vez que sepas qué comida vas a vender, en qué medio lo vas a hacer, y tengas la seguridad de que hay un mercado para esa especialidad, es el momento de pasar a la acción buscando proveedores para comprar tus ingredientes.

Haz un menú de prueba en el que listes los platillos que ofrecerás en un día, mira qué ingredientes necesitarás para todos ellos, y calcula las cantidades aproximadas para apuntarlas.

Con esa información busca mayoristas de alimentación o grandes comercios y compara precios y calidad de las materias primas para ver en qué sitios puedes hacer una mejor compra.

Si vas a usar alimentos no perecederos, como el arroz o la miel, no dudes en comprar estos ingredientes en grandes cantidades porque de esta forma accederás a descuentos al por mayor.

Mira también si los supermercados de tu ciudad cuentan con tarjetas cliente donde al registrarte puedas disfrutar de ofertas y promociones especiales para adquirir tus ingredientes a un menor precio.

Y, aunque esto dependerá un poco de tu presupuesto, no te olvides del equipo de cocina. Si tus sartenes, ollas o tu horno ya están aviejados y no funcionan como deberían, compra nuevo material.

O si necesitas un aparato especial para crear tus platos (como una batidora de varillas, por ejemplo), adquiérelo para poder cocinar de forma profesional.

7. Busca proveedores para embalar tus comidas

Si vas a ofrecer servicio a domicilio, o has decidido montar un camión de alimentos, es imprescindible que tu negocio de comida cuente también con embalajes como recipientes, cajas, o incluso vasos y cubiertos para que tus clientes puedan llevarse tus platos preparados y comerlos tranquilamente.

Un platillo bien envuelto es importantísimo para que la comida se mantenga caliente, no se derrame, o no entre en contacto con suciedad u otros agentes que puedan hacerla incomestible.

Así que debes buscar proveedores al mayoreo para comprarles este tipo de embalajes y poder meter tus creaciones culinarias en ellos.

Asegúrate de que sean resistentes, de buena calidad, y si son respetuosos con el medio ambiente y tienen un bonito diseño, mucho mejor para dar un aspecto más profesional.

Tampoco olvides crear pegatinas con el logotipo y el nombre de tu empresa para que no se olviden de ti, y en las que incluyas datos como:

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El nombre del plato
Su fecha de caducidad
Posibles ingredientes alérgenos (mariscos, frutos secos, lactosa o quesos, gluten)
 

Estos 3 datos puedes escribirlos a mano con un rotulador permanente para que no se borren, o bien imprimirlos en las pegatinas con tu ordenador.

Recuerda que tanto la comida, los envases, como el lugar donde prepares tus recetas deben estar totalmente limpios y esterilizados para no tener problemas de higiene.

8. Establece un precio para tus platos

Aparte de lo deliciosos que estén tus platos, el precio que les pongas puede suponer la diferencia entre triunfar con tu negocio de comida… o fracasar en el intento.

Para establecerlos de forma correcta lo primero que debes calcular son los costes por cada elaboración. A partir de ahí, una buena idea es que le eches un vistazo a los precios de tus competidores que vendan alimentos iguales o similares a los tuyos.

9. Piensa cómo enviarás tus platos cocinados

Si quieres montar un camión de comidas puedes saltarte este paso. Pero si tus ventas serán a través de una página web, un servicio de catering, o vendiendo tus platos a algún restaurante o local, debes pensar cómo los enviarás.

Las empresas que ya se dedican a esto y cocinan repostería como postres, tartas o chocolatinas suelen elegir enviar sus preparados a través de una empresa de mensajería con servicio urgente.

Si tú quieres hacer lo mismo, asegúrate de que esa compañía trata bien los paquetes y que los camiones de transporte estén bien refrigerados para que tus platos lleguen en buen estado.

Sin embargo, si vas a ofrecer otros tipos de comidas (pizzas, sopas, platos principales) lo más recomendable es que lo hagas tú (o contrates a alguien con auto o moto) para llevarlas en el mismo momento en que termines de cocinarlas.

Aquí lo que necesitarás es un vehículo suficientemente amplio para meter las comidas necesarias y que estén seguras para no derramarse, con una buena temperatura.

O bien puedes rentar una furgoneta bien acondicionada para utilizarla en los momentos en que tengas que transportar tus platos al lugar del cliente.

10. Tu negocio no se va a promocionar solo…

Uno de los errores más grandes que veo cometer cada día es el de abrir un negocio, decírselo a unos cuantos amigos, y esperar las ventas como por arte de magia.

Es bueno que cuentes a todos tus conocidos sobre tu emprendimiento, e incluso que les des tarjetas de visita o folletos para que los repartan entre sus contactos.

Pero sólo esto no es suficiente. Y de hecho promocionarte de forma efectiva en una red más amplia no te costará nada.

Abre un perfil en Facebook, Twitter e Instagram para tu negocio de comida donde subas noticias, fotos, y ofertas especiales para llegar a un número mayor de consumidores.

Sal a la calle, pon una pequeña mesa, y ofrece a las personas que pasen un vasito con un poco de tu comida como muestra junto a un pequeño folleto donde indiques en qué lugar pueden comprarte.

Mete publicidad en los buzones de las casas. Crea una página web que sirva como tienda virtual y lugar para que te contacten tus posibles clientes y realicen sus pedidos.

Acude a ferias y eventos del mundo de la gastronomía para darte a conocer, establecer contactos, y aumentar tu popularidad.

Lo importante aquí es que te muevas y pongas en práctica todas las estrategias posibles para dar a conocer tu nuevo emprendimiento.

No te quedes parado esperando las ventas, ¡búscalas!

¿Cómo puedes iniciar tu negocio de comida?

Ya habrás visto que iniciar un negocio de comida con los pasos anteriores te resultará mucho más barato que abrir tu propio restaurante, por ejemplo.

Sin un local, ni licencias de obra que pagar o empleados, y cocinando los platos en tu propia casa con el equipo y la higiene adecuadas, los costes serán muy bajos.

Pero ¿a través de qué medios puedes ofrecer tus creaciones culinarias? Aquí abajo te comparto 4 ideas útiles:

1. A través de una página web

Cada día son más los negocios de comida tradicionales que se pasan al mundo virtual, o los emprendedores que se deciden por crear un comercio online en el que ofrecen platos preparados.

Para este medio necesitarás tener un hosting y un dominio propio en el que alojar tu tienda online, y donde tus visitas podrán hacer sus pedidos desde casa a cualquier hora del día.

Asegúrate de organizar las comidas en distintas categorías para que los compradores puedan encontrar tus productos más rápidamente, tener una sección de preguntas frecuentes donde contestes a las posibles de dudas, y de enviar los pedidos tan rápido como puedas.

2. Vendiendo a otros restaurantes o locales

Contacta con otros restaurantes, pastelerías y panaderías para saber si están interesados en algún plato que ellos no tengan en su menú.

Por ejemplo, si horneas y decoras cupcakes, busca restaurantes y tiendas de alimentación donde no tengan estos pasteles para ofrecérselos y que los vendan en sus negocios.

También puedes investigar si hay otras empresas, como boutiques de ropa o compañías de oficinas, que estén interesadas en dar comidas a sus clientes mientras compran (en el caso de la boutique) o a sus empleados.

Cuantos más sitios consigas, mayores serán tus beneficios y mejor popularidad alcanzarás.

3. Crea un servicio de catering

Un servicio de catering puede ser una gran idea para iniciar un negocio de comida, sobre todo si te especializas en un tipo de evento en concreto (bodas, comuniones, fiestas de quinceañeras, comidas de empresas, etc.).

Pero deberás contar con dos cosas muy importantes: contactos para atraer clientes y reservar buenos lugares, y capital para los costos extra como el alquiler de furgonetas donde llevar la comida, y la contratación de camareros y ayudantes de cocina que sirvan y te echen una mano con los platos.

4. Con un foodtruck o camión de comidas

Un foodtruck, al igual que con el servicio de catering, también es una opción más costosa, ya que deberás comprar un camión, acondicionarlo, adquirir una pequeña cocina para elaborar los platos dentro de él, comprar las licencias necesarias…

Sin embargo, este emprendimiento cada vez está más en auge porque da la libertad para moverse por varias zonas y conseguir más clientes, a la vez que es más cómodo ya que no necesitarás utilizar tu propia cocina.

A;M