¿Qué dice de tu marca lo que haces día con día? ¿Cuáles son los motivos, aspiraciones, deseos, expectativas que tiene tu marca ?

Cuando decides construir una marca con sentido debes tener muy claro ¿qué te diferencia de los demás? ¿Qué tiene tu marca que no tiene nadie más? ¿Porqué deberían de seguirte y verte como un ejemplo, un referente o un modelo a seguir?


Hoy en día es muy fácil vender aquello que aspiraríamos que nuestra marca llegara a ser. Vemos como las redes sociales se inundan de fotografías, mensajes y videos de aspectos idealistas, perfectos, estéticos, potentes e infalibles. Sin embargo, ¿está tu marca logrando la verdadera conexión con su audiencia? ¿Es realmente tu marca todo aquello que dice ser en las redes sociales? Si queremos que nuestra marca triunfe en un mundo tan competitivo es bien importante que ésta sea congruente, que tenga valores sólidos e inquebrantables, y que congenie con los principios y la filosofía de vida de sus compradores.

A continuación te propongo evaluar la posibilidad de utilizar la fórmula de las 4 i’s para darle sentido a tu marca:

Impacto: Tu marca tiene que generar suficiente impacto en la audiencia, tanto así que nunca pase desapercibida. Se requiere de un esfuerzo constante de reinvención e imaginación para llegar a ser apasionadamente creativa, icónica, capaz de conectar a través de las emociones y que sea en todo momento amada por la gente. Es decir, tu marca debe de buscar momentos de impacto continuos y sorprendentes para lograr que la gente siempre te tenga presente. Comienza por preguntarte ¿De qué forma estas generando un impacto positivo en los demás? ¿Qué acciones podrías hacer día con día para que ese impacto fuera sostenible y perdurable?

Interacción: No hay marca que pueda permanecer en el mercado sin tener una interacción constante con sus clientes internos y externos. Desde el corazón de tu marca, tus empleados, colaboradores, proveedores y clientes son la razón de ser por lo tanto la interacción que tu marca tenga con cada uno de ellos es fundamental. Con tus empleados y colaboradores debes de trabajar el amor por la marca, que se conviertan en embajadores de la misma, que la promuevan y la amen tanto como los clientes y compradores. A su vez, tu marca debe de fomentar la comunicación activa con la audiencia a través de todas las plataformas posibles; desde sondeos, estudios, investigaciones y entrevistas para conocer sus necesidades o deseos, hasta la comunicación que tienes a través de esfuerzos de promoción y publicidad, así como la interacción que fomentas en las distintas plataformas de redes sociales. Es decir, tu marca debe estar interactuando constantemente con tus clientes internos y externos, haciéndolos sentir escuchados, valorados y respetados.

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Inspiración: Tu marca tiene que ejercer mucha, muchísima inspiración positiva en todas sus estrategias y tácticas de marketing, tiene que buscar el bienestar de los compradores y lograr que se sientan bien consigo mismos. Lograrlo no es tan complicado como parece, hay marcas que nos encantan porque nos hacen sentir bien en todo momento, nos motivan a hacer más y mejores cosas, nos acompañan, nos permiten soñar con que todo es posible.

También se puede lograr la inspiración a través de hacer reír, sentirte escuchado por la marca, sentir que te respetan y te valoran como eres. ¿Cuál es la verdadera influencia e inspiración que está teniendo tu marca en la vida de los demás? ¿Qué emociones predominan en la gente cuando están en contacto con tu marca? ¿En qué sentido eres un ejemplo y un buen referente? ¿En qué escala de importancia está la “inspiración” en tu modelo de negocio?

Ingreso: No podemos negar este punto, las marcas se sostienen gracias a los ingresos que obtienen, es lo que hace que el negocio sea rentable. Desafortunadamente, muchas marcas ven este punto (ingreso) como su razón de ser, como si fuera lo único y fundamental. Si bien es cierto, sin ingresos no hay marca, también es cierto que sin un “¿por qué lo hacemos?” tampoco la hay. Por eso he mencionado los tres primeros aspectos de la fórmula de las i’s como primordiales. En estos tiempos si no sabes de qué forma puedes impactar, influir e interactuar con tus clientes difícilmente podrás completar la fórmula con el ingreso. El ingreso es importantísimo y debes saber calcular muy bien lo que la gente está dispuesta a pagar por lo que tu marca no solo les da a nivel racional sino también a nivel emocional.

A:M