Los elementos que llevan a un emprendedor hacia el triunfo, se pueden comparar con personajes reconocidos. Rafael Nadal es un buen ejemplo, aquí te decimos por qué.

Los resultados dicen claramente que Rafael Nadal es el mejor deportista español de todos los tiempos. Pero, ¿cuáles son sus valores, actitudes y aptitudes que le han llevado a lo más alto del deporte nacional? Pero ¿qué similitudes existen entre una persona como él y un emprendedor?

A pesar de que no se encuentre en su momento óptimo tras su derrota ante Federer en la final del Open de Australia, el tenista continúa demostrando que su capacidad de superación no tiene límites. Tras el partido, durante una rueda de prensa compartió sus próximos objetivos para tratar de revertir esta situación.

La perseverancia como clave de su éxito
Pese a no vencer en un torneo de Gran Slam desde el año 2014, año en el que se alzó con su noveno título de Roland Garros, ahora el tenista se prepara para afrontar de nuevo este torneo. Lo que para muchos podría ser motivo suficiente para tirar la toalla, para Nadal es el impulso que necesita para seguir luchando y trabajando por su proyecto.

Rafael sigue demostrando que rendirse no está entre sus planes, pues sin duda una de las claves más importantes en el éxito del jugador es que jamás da una bola por perdida, aunque sepa que el partido está prácticamente en manos de su adversario. Si este esfuerzo lo aplicamos al ámbito empresarial, estaríamos ante esa clase de trabajador que no desistirá hasta conseguir los objetivos propuestos.

Cuando nos encontramos ante un reto profesional no debemos renuncia a él hasta alcanzar nuestra meta. Eso es lo que hizo Nadal tras su dura lesión en la rodilla, cuando nadie apostó por él, continuó esforzándose para acabar ganando una vez más el Roland Garros.

Una de sus cualidades más admiradas es la capacidad para sobreponerse al fracaso, independientemente de los éxitos que consiga. Cualidad que debemos aplicar a nuestro trabajo diario.

Busca la excelencia desde la humildad
Si algo caracteriza al español es la humildad, pues lo demuestra tanto en el campo como en cualquier otro ámbito. Para el tenista no basta con alcanzar el éxito, sino seguir trabajando día a día para mejorar.

Es así como tenemos que plantearnos nuestro proyecto, buscando en todo momento la excelencia. Mantenerse en el mercado no es el objetivo de un emprendedor, sino que debe desarrollarse y crecer con cada obstáculo y cada triunfo. La conformidad no está dentro de la mentalidad empresarial.

Pero, al igual que debes buscar nuevos objetivos diarios, no puedes dejar que tu comportamiento cambie según los resultados que obtengas. Nadal no se altera sea cual sea el desenlace del partido. Este comportamiento templado debe servirnos pues esto es lo que lo ha llevado a alcanzar el título de mejor deportista de la historia de España. ¿No te gustaría estar entre los mejores del ranking en tu sector?

De poco sirve que un trabajador o emprendedor sea excelente si peca de soberbia, pues las posibilidades de perder el respeto del resto del equipo o de clientes son altas, que manteniendo una actitud de humildad.

Los nuevos emprendedores Millennials
Uno de los aspectos que más deberían buscar los nuevos emprendedores es esa capacidad del tenista al no tener miedo y seguir intentándolo. Las oportunidades que brinda un campo para explorar son infinitas.

En el caso de los emprendedores más jóvenes, conocidos como “millennials”, que son menores de 35 años, se caracterizan por el uso de smartphones, internet y redes sociales, así como por ser usuarios nativos de la tecnología actual.

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Como las necesidades actuales de la sociedad ya no son las mismas, el modelo de negocio es distinto al que estábamos acostumbrados. Por ello es fundamental pedir consejos de sus padres, pues están más experimentados y pueden ser una gran ventaja a la hora de emprender.

Como ejemplo de inadaptación a ese antiguo modelo, muchos de estos jóvenes prefieren ser fieles a uno nuevo más independiente y emprender su actividad profesional por cuenta propia. Éste les permite entonces ser dueños de su propio tiempo y gestionar su actividad de la mejor manera para ellos.

La red como entorno natural
Al conocer de primera mano las necesidades reales de la sociedad actual, estos son capaces de desarrollar actividades mucho más afines para los clientes potenciales o de atraer la atención hacia sus negocios.

Pero aunque el entorno sea un lugar de sobra conocido, no es suficiente. Hay que estudiar el mercado, a tus competidores y analizar tus propios movimientos. Es lo que el tenista al terminar un partido, sin importar el resultado, analiza sus jugadas para localizar los errores y ver en qué puede mejorar. Conformarse no es una opción.

Hay que tener en cuenta que la clave del éxito del emprendedor es la confianza con la que se mueve en la red. Son capaces de montar negocios completamente virtualizados, que ni siquiera requieran de un espacio físico donde sean capaces de producir o realizar sus ventas.

En otras ocasiones, estos mantienen actividades de corte más clásico pero aprovechan la red para desarrollar su actividad económica y promocionar sus productos. Lo importante es adaptarse a las nuevas formas de negocio que surgen, como Nadal debe adaptarse a cada rival, pues nunca son iguales y, por tanto, las tácticas de juego así como las estrategias de venta deben cambiar.

Emprender en edad post-millennial
Uno de los grupos con mayores dificultades para adaptarse al mercado son aquellos que sobrepasaron los cuarenta años. Pero la verdad es que sólo está en su mentalidad, pues la red ofrece las mismas posibilidades de crecimiento para todos. Lo único que tienen que saber es dónde encontrar el nicho para desarrollar su proyecto.

Presta atención a la forma de actuar del tenista, como emprendedores deben imitar la perseverancia y el esfuerzo mental de Nadal para crecer, pase el tiempo que pase.

Además cuentan con más experiencia, lo que de entrada juega en clara ventaja a su favor. Su edad les ha ofrecido muchas más situaciones profesionales diferentes, así el abanico de posibilidades de decisión y actuación serán mayores que en el resto de los casos.

Pero también estos emprendedores post-millennials deben ser conscientes de que sus hábitos y manías laborales pueden interponerse en su camino, porque pueden estancar sus opciones para alcanzar el éxito si no toman medidas con la antelación.

Sin embargo, tal y como ha aprendido Nadal a mejorar su saque con los años, analizando sus jugadas, lo mismo deberán hacer estos emprendedores curtidos, pues la clave está en adaptarse, analizar y reforzar los puntos débiles.

La capacidad financiera ya no es un problema
Estos emprendedores, pues llevan años esforzándose por encontrar su lugar en el mercado, además de lecciones aprendidas, también han logrado un mejor respaldo económico.  Aunque no estés al nivel económico de Nadal, no hay problema, él tampoco llegó a la cima de la nada. El esfuerzo mental y físico han sido los responsables de que alcanzará el éxito del que goza.