Activos inmobiliarios y Sicavs son las opciones preferidas.

En los años 90, la televisión de pago convirtió a los futbolistas en millonarios y un par de décadas después se han transformado en inversores de éxito. Conscientes de que la competición al más alto nivel es sinónimo de una carrera profesional corta, las estrellas de LaLiga Santander han mutado en hombres de negocios, tan preocupados por ganar al rival y cosechar títulos, como por gestionar de manera eficaz sus fortunas. Inversiones en renta variable, Sicavs y activos inmobiliarios están entre sus productos financieros preferidos. Según la consultora Morgan Stanley Capital International, España es el segundo mercado inmobiliario más lucrativo de Europa, con una rentabilidad media del 13,9%. No es de extrañar, pues, que el ladrillo sea para los futbolistas un sólido valor refugio. Entre los más activos en esa faceta inversora, destacan Sergio Ramos, Gerard Piqué, Cristiano Ronaldo, Leo Messi o Andrés Iniesta.

Al detalle

Sergio Ramos es uno de los jugadores que ha decidido apostar por un sector que vuelve a repuntar tras años de crisis. El de Camas es propietario del 30% de Gestora Mediterránea de Infraestructuras, empresa dedicada a adquirir bienes e inmuebles, a través de la cual invirtió 10 millones de euros en la construcción de un aparcamiento en la ciudad de Marbella. En 2004, el jugador sevillano fundó la empresa Sermos 32, en la que aparece como administrador único y que es sociedad cabecera de sus negocios. A través de ella controla un 25% de Desarrollos Inmobiliarios Los Berrocales. Su padre, José María Ramos, es el presidente de la promotora y de su máximo accionista, Cecosa Hipermercados, que controla el 49% del capital. Los activos de esta empresa están valorados en 62 millones, de los que cerca de 61 millones proceden del solar que la promotora tiene en la prolongación del madrileño PAU de Vallecas.

Sicavs y productos financieros

Igual que las grandes fortunas de Europa, los deportistas de élite han encontrado en las Sicavs (sociedades de inversión de capital variable) la herramienta perfecta para gestionar su patrimonio. El defensa del Barcelona Gerard Piqué es uno de los muchos futbolistas que han optado por este instrumento financiero para diversificar sus inversiones. La Sicav Kerad 3 Invest es el brazo inversor del catalán y en el primer trimestre de 2017 contaba con un patrimonio de 13,6 millones. A través de ella, Piqué tiene participaciones en instituciones de inversión colectiva (IIC) o fondos de inversión de gestoras como BlackRock, JPMorgan, Goldman Sachs e incluso Pimco. Kerad 3 Invest tiene cerca de un 70% de su portafolio en fondos de inversión, con un 30% aproximado de su cartera en renta variable y cerca de un 52% en renta fija. El jugador del Barça registró la compañía en abril de 2013 y desde diciembre de 2014 la preside su padre, Joaquín Piqué. Aunque cuenta con 122 accionistas, el internacional español controla el 80% del capital.

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Mucho más diversificada es la cartera de Cristiano Ronaldo. Es el ejemplo perfecto de futbolista convertido en hombre de negocios y bajo la marca CR7 tiene su propia línea de ropa, una cadena de gimnasios y dos hoteles. El luso también es un inversor avezado y no limita su actividad al sector inmobiliario. Tiene participaciones en 19 Sicavs por valor de unos 14 millones. Lombard Odier Founds o Value Partners son algunas de las sociedades de inversión de capital variable en las que ha depositado parte de su patrimonio. Además, el actual balón de oro también apuesta por la renta variable. Según filtró Football Leaks, tiene inversiones en farmacéuticas e, igual que Warren Buffett, ha visto atractivo en Apple, donde tiene acciones por valor de un millón de euros.

Negocios ligados a la tierra

Activos inmobiliarios y Sicavs están entre las opciones preferidas para invertir, pero no son las únicas. Los deportistas de élite también suelen dedicar parte de su patrimonio a negocios ligados a su tierra , por los que sienten algún vínculo especial. Es el caso de Andrés Iniesta. El manchego es administrador de la empresa Maresyterey, afincada en Barcelona y dedicada a la gestión de sus derechos de imagen y a la explotación agrícola, forestal y ganadera. Sus activos totales en 2015 ascendían a 26,8 millones, con una cifra de negocios de 4,5 millones. Esta sociedad posee el 100% de Bodega Iniesta, negocio que el de Fuentealbilla puso en marcha en su pueblo natal, allá por 2010, para dar continuidad al sueño de su padre de elaborar vinos con denominación de origen de su tierra.

La pasión y el cariño que ha puesto en esta aventura familiar no han dado por el momento los frutos esperados. Hasta en cuatro ocasiones ha tenido que ampliar capital, todas ellas a través de Maresyterey, y pese a estas inyecciones de capital y a las ayudas públicas de más de un millón de euros recibidas, la bodega registró pérdidas de 384.880 euros en 2015, último ejercicio del que hay datos.

Como hombre de negocios, Iniesta ha experimentado otros sinsabores. Entre sus fracasos empresariales están la constructora Albiniesta que fundó con un primo suyo en 2006 y fue extinguida en 2011. Dos años más tarde echó el cierre Promociones Osuna y Dani, otra de sus apuestas fallidas, mientras que Iniesta Construcciones, creada en 2011, tiene posible cierre de hoja registral desde enero del año pasado. A fin de cuentas, que un deportista de élite asocie su nombre y su imagen a un negocio no siempre es sinónimo de éxito y los futbolistas, como cualquier otro empresario, también están expuestos al fracaso.