Hoy día, parece que estamos rodeados, o al menos debemos estarlo, de “intenciones” buenas y de pensamientos positivos. No soy de la opinión de que sólo con positivismo se alcanzan los sueños y metas que tenemos en mente, la tarea y el esfuerzo diario cargan con el mayor porcentaje a la hora de alcanzar el éxito. Sin embargo, tener motivación para conseguir esas metas e ir cargados de buena energía y pensamientos positivos, ayuda bastante.

Al contrario, con pesimismo, con pensamientos negativos y con falta de ilusión, no conseguiremos nada por mucho que nos esforcemos, o al menos, no todo lo que podíamos haber conseguido con ilusión e iniciativa.

Si estás pasando una etapa algo decaída, si tienes en mente un proyecto que no acaba de salir hacia delante porque te falta ese pequeño empujoncito, este artículo esta pensado para ti. En él, te vamos a dar una serie de consejos o pautas para despertar el pensamiento positivo. Si te interesa, quédate con nosotros y sigue leyendo un poco más abajo.

Pautas para ser positivos

No hay que confundir entre motivación y pensamiento positivo. Son dos cosas diferentes:

La motivación es lo que te empuja a continuar, la que te da fuerzas para seguir hacia delante en algo; por otro lado, el pensamiento positivo es creer que todo va a salir bien, que siempre tendremos una solución ante algún problema o contratiempo.
Pues bien, lo ideal, es conseguir una combinación equilibrada entre estos dos puntos super importantes para llevar a cabo tanto nuestras tareas diarias como para conseguir alcanzar nuestras metas. El equilibrio de estos dos factores, hará que junto a nuestro esfuerzo, consigamos el éxito tanto a nivel personal como profesional.

A continuación, te vamos a dar una serie de consejos para despertar este pensamiento positivo que a veces es escapista y mantenerlo en nuestro día a día:

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Cuenta hasta 10. Cuando sientas que ya no puedes más, que estás ante una situación difícil, que te tropiezas con alguien que intenta desequilibrar tu estado de ánimo, lo mejor que puedes hacer es contar hasta 10. Este simple acto hará que controles tus acciones más impulsivas. De esta forma no te dejarás dominar ni por la ira, ni por el abatimiento ni por el enfado.

No dejes que nada ni nadie te haga daño. Ese dicho popular o refrán que dice algo así como “quien bien te quiere, te hará llorar” no va mucho con nuestros pensamientos. Quien bien nos quiere hará todo lo posible para que estemos felices y no llorando, precisamente. Por ello, te aconsejamos que no dejes que nadie ni nada interfiera en tus emociones sin tu consentimiento.

El presente es el estado temporal que debe importarte. Ni al pasado, que como su propio nombre indica ya pasó, ni al futuro que está por determinar y se construye día a día, debes prestarle mayor atención de la precisa. El presente, el aquí y el ahora, es lo que debe importarte. A la hora de trabajar en un proyecto, hacer planes de futuro o planes temporales está bien y resulta bastante motivador, pero piensa, que el trabajo diario y el ir cumpliendo los objetivos del día a día es lo que lleva a cumplirse ese “sueño”.

Rodeate de gente positiva. Rodearse de gente positiva, con buen ánimo, que nos inspire y nos cargue de energía es una buena pauta para alcanzar ese positivismo que necesitamos. Por el contrario, aléjate de aquellos “vampiros emocionales” que te descarguen las pilas. ¡Nada de gente negativa y derrotista cerca!

Crea un mundo o micro-mundo mucho mejor del que conoces. A todos nos gustaría mejorar el mundo, ¿verdad? Pero a veces, trabajar en gran escala es imposible, pudiendo sólo cambiar para mejor aquellas cosas cercanas que tenemos. Pues bien, mejora ese mundo cercano que te rodea, mejora tu comunidad, tu familia,… Esto te ayudará a sentirte mejor contigo mismo.

Lenguaje positivo. Aunque creamos que no, el lenguaje de una persona hace mucho tanto por esa persona como por los que tenemos cerca. Es como el reflejo de nuestra personalidad y de lo que estamos sintiendo en cada momento. Crear hábitos positivos de comunicación incrementa tu pensamiento positivo. Es como un bucle en el que una cosa, irremediablemente, lleva a la otra.

¿Ha mejorado tu pensamiento positivo con estas pautas? Date tiempo, poco a poco y con determinación, se hizo el mundo. ¡Feliz viernes!