Rafaela Santos es la presidenta y fundadora del Instituto Español de Resiliencia (IER)

La doctora Rafaela Santos es la presidenta y artífice de la Fundación Humanae y del Instituto Español de Resiliencia (IER). También es el alma de la III Jornada de divulgación científica «Neurociencia, Deporte Paralímpico e Inserción Laboral: La Resiliencia se aprende», que tiene lugar mañana 20 de octubre y a la que todavía es posible es acudir.

Durante el evento se entregarán los III Premios a la Resiliencia a nueve deportistas paraolímipicos que, según esta neuropsiquiatra, son el mejor testimonio de superación frente a la adversidad y, en definitiva, de resiliencia. «Son el ejemplo a seguir por todos nosotros y las empresas deberían incorporar estos valores a sus empleados», sugiere.

¿Qué es exactamente la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad que todos tenemos o podemos desarrollar, para afrontar la adversidad de forma constructiva, logrando los recursos para salir fortalecido de la experiencia. Las personas resilientes toleran mejor la incertidumbre porque tienen la seguridad de que saldrán adelante. Hoy más que nunca, es necesario desarrollar la resiliencia para aprender a coger impulso de las caídas. Conocemos a muchas personas que, habiendo vivido una situación traumática, han conseguido afrontarla, superarla y seguir viviendo con mayores recursos personales. Es una actitud ante la vida que requiere fortaleza, fuerza interior y flexibilidad para adaptarse a los cambios. La vida es un reto permanente. Por eso «Nunca te rindas» es el lema para esta jornada que tiene el hashtag #PremioResiliencia. para quien lo quiera seguir en redes. Un ejemplo vale más que mil palabras. Si queremos un ejemplo de resiliencia, destaca la figura de Rafa Nadal porque sabe ganar y perder con el mismo espíritu deportivo. Porque, para seguir mejorando, busca retarse a sí mismo y no a los otros. Porque ha sido capaz de llegar a través de lo difícil a la excelencia.

¿Qué base tiene de neurociencia?

Es importante saber que tenemos muchas capacidades que no se desarrollan hasta que las circunstancias te obligan a ponerte al límite. El cerebro tiene una plasticidad que le permite desarrollarse a lo largo de toda la vida. Desde esa perspectiva de la Neurociencia, llevamos trabajando más de una década, con excelentes resultados, sobre el desarrollo de la resiliencia como capacidad que tiene el ser humano para poder afrontar las circunstancias más adversas. Cuanto mayor sea la capacidad intelectual para procesar un trauma, se tiene mayor capacidad para elaborar su resiliencia frente a los factores estresantes. Se considera que las personas más resilientes tienen mayor equilibrio frente a las situaciones de incertidumbre y estrés, soportando mejor la presión.

¿Cómo fomentar la resiliencia en niños desde casa?

La familia es el principal apoyo natural del niño por lo que es la base para crear el vínculo seguro, necesario para que éste desarrolle su capacidad de resiliencia. Los padres deben aportar el apoyo emocional necesario en cada etapa de crecimiento del niño, lejos de los extremos de sobreprotección o ausencia. Para que el niño desarrolle una personalidad equilibrada y estable, necesita tener una autoridad que le ponga límites y compartir acuerdos sobre premios y castigos.

Conversaciones donde se construyan significados acerca de los valores de la vida, con coherencia y flexibilidad, basadas en la confianza. Lo que genera mayor seguridad y crecimiento en el niño es la confianza que le otorga el padre/madre como vínculo afectivo o en su ausencia, un tutor, maestro o figura de referencia, y en esa sensación de bienestar es dónde se ponen en marcha los mecanismos neurofisiológicos que son responsables del desarrollo de resiliencia.

¿Cómo puedo saber si soy resiliente?

Las personas resilientes tienen un común denominador: Han desarrollado un alto nivel de confianza en sí mismos. La idea del futuro les hace más soportable el presente, y tienen una fuerte orientación al logro. Se proyectan hacia adelante para conseguir los objetivos que se han propuesto, porque saben que pueden conseguirlos. También son constantes y perseveran hasta lograr la meta y se adaptan a la situación difícil buscando proactivamente la salida. En definitiva, podríamos decir que la resiliencia está relacionada con la autoconfianza, la flexibilidad, la orientación al logro y la perseverancia.

¿Se puede desarrollar la resiliencia?

La resiliencia es una cualidad que ha de desarrollarse, aunque algunas personas tengan mayor facilidad natural que otros. Las estrategias que utilizamos para superar una dificultad se convierten en recursos adquiridos para afrontar otros retos mayores.

¿Se puede medir la resiliencia?

La resiliencia es un concepto dinámico. Un resultado de saber afrontar los retos de la vida por lo que resulta difícil medirlo de forma absoluta. En nuestro Instituto hemos diseñado una «Escala de Resiliencia» que determina el nivel de vulnerabilidad personal y específicamente señala las áreas que debemos reforzar. Está compuesta de 50 items que mide el nivel de vulnerabilidad basándose en las 10 dimensiones específicas de la resiliencia.

La Escala se basa en diez dimensiones que miden las características principales de una personalidad resiliente:

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1. Recursos internos: características estructurales del sujeto.

2. Autorregulación: control emocional, incluyendo tolerancia a la frustración y gestión de conflictos.

3. Gestión del estrés: capacidad de manejar la adversidad buscando proactivamente soluciones.

4. Responsabilidad: sentirse capaz de acometer y resolver.

5. Identidad – autoestima: fortalezas personales y condiciones internas.

6. Recursos externos: características interaccionales que el sujeto establece con relaciones estables de su entorno.

7. Equilibrio vital: capacidad para no polarizarse en extremos.

8. Generatividad: habilidades para relacionarse y resolver problemas.

9. Red familiar y social: apoyo percibido de otros y la posibilidad de generar recursos en red.

10. Coherencia: mantener no sólo una apariencia externa sino considerarse dueño de una conducta honesta.

La finalidad de esta herramienta es evaluar las capacidades o vulnerabilidades que cada persona posee frente a la adversidad. De este modo, el diagnóstico resultante será mucho más preciso y se podrá iniciar un tratamiento específico que se enfoque en aquellas áreas que precisan ser reforzadas.

¿Cómo puedo ayudar a los demás a tener resiliencia?

Aportar confianza a los demás es la mejor manera de generar seguridad en sí mismos y resiliencia. Desarrollar la resiliencia implica: trabajar sobre aspectos muy profundos, como por ejemplo la percepción desarrollada a partir de las experiencias vitales, autoconcepto moral, la autoestima, la autoregulación emocional, responsabilidad, etc.

El modo de afrontar una situación adversa depende tanto de la parte genética como de lo desarrollado por la propia experiencia y educación ambiental. Tan importante es un aspecto como otro para el resultado final.

 

 

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