Si tu objetivo es bajar de peso, la clave está en combinar ejercicio y dieta sana. Como en este caso se trata sólo de bajar un par de tallas, no hace falta que sigas un régimen estricto, será suficiente con seguir los consejos de Silvia Riolobos, más conocida como “Downtown Chef”, experta en Nutrición Energética y Ortomolecular.

1. Bebe cada mañana en ayunas un vaso de agua tibia con limón. El limón es rico en vitamina  C y pectina, es muy alcalinizante y ayuda a depurar el hígado y estimula la digestión. Está comprobado que las personas que llevan una alimentación más alcalina tienen menos antojos. ¡Así que ya sabes!

2. Incluye en tu dieta aceite de coco de primera presión en frío ¡YA! El aceite de coco ayuda a perder peso y previene problemas de tiroides como el hipotiroidismo, tan extendido entre mujeres. Es el único aceite que contiene ácidos grasos de cadena corta que no precisan para su digestión enzimas biliares ni pancreáticas. No se oxida al calentar, acelera el metabolismo y contiene ácido láurico, un potente antivírico.

3. Por favor ¡mastica! El estómago no tiene dientes, no lo castiguemos más. Si comenzamos a practicar una masticación consciente es posible que adelgacemos sin hacer nada más unos cinco kilos en unos meses. Además, masticar correctamente es un gran tónico para las funciones cerebrales.

4. Redescubre los beneficios de las infusiones. Mantente hidratada entre horas a base de tisanas libres de teína. Comienza por tomar ortiga, que es un gran depurativo para la mujer, combate la obesidad y aporta calcio y potasio (diurético). Además, permite eliminar el ácido úrico y ayuda a prevenir las metrorragias.

5. Zumo de papaya para desayunar. Esta deliciosa fruta tropical ayuda a quemar grasas y a digerir proteínas.

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6. Trata de eliminar el gluten en la medida de lo posible. Produce mucha inflamación, malas digestiones y retenciones. 

7. Sustituye la leche de vaca por la de avena o almendras sin endulzar. La leche de vaca contiene un montón de hormonas que te hinchan y hacen más lenta tu digestión, haciendo que tu salud intestinal sea muy pobre.

8. Di sí al verde. Toma un zumo o un batido verde al día. La receta básica de mi smoothie es: agua de coco, kale, kiwi, pera, pepino y lima.

9. Aumenta el consumo de pescados ricos en ácidos grasos omega 3, toma aceite de lino de primera presión en frío y trata de eliminar los fritos, harinas y levaduras.

10. ¡Respira! Trata de buscar un rato al día para relajarte, puede ser antes de dormir. Practica unas 30 respiraciones conscientes y trata de mantener tu mente relajada. Los malos pensamientos que no sabemos eliminar también producen estancamientos y retenciones. Así que, dale un respiro a tu mente.