Lionel Andrés Messi, la Pulga, es un jugador que desborda magia en la cancha, uno capaz de detener el tiempo con la pelota, de hacerla su amiga y manejarla a su gusto, capaz de formar uno de los mejores equipos en la historia a su alrededor con el Barcelona y de hacer sufrir a toda una nación ante la poca suerte que ha tenido en instancias definitivas.

Messi se encuentra de cumpleaños, tres décadas cumple el astro de futbol, que, de no haber sido por su gran perseverancia en su niñez, no sería el talentoso jugar que es en la actualidad.

Nacido del matrimonio de entre Jorge Messi y Celia Cuccittini, en Rosario, Argentina el 24 de junio de 1987, es el cuarto hijo de la familia, con dos hermanos mayores Rodrigo y Matías, y su hermana María Sol.

Su llegada al futbol se dio desde temprano, a penas a los cinco años ya tocaba la pelota en las canchas, siendo parte del club Grandoli, una escuadra local que era dirigida por su padre. Su talento se mostró desde el inicio, de forma que para los ocho años ya era parte de las fuerzas básicas de Newell’s Old Boys.

Con esta escuadra se mantuvo cuatro años, teniendo el apodo de La Máquina del 87, en una generación llena de talento que solo perdió un partido en cuatro años. A los 10 años se le abriría la oportunidad de ir al River Plate, pero un problema médico sería el mayor obstáculo de su pequeña vida.

Sus padres se dieron cuenta que Lio no crecía de forma normal, por lo que consultaron al médico y a los 11 años se le diagnosticó una alteración en las hormonas de crecimiento, una disfunción hormonal que retrasaba su crecimiento óseo.

El tratamiento costaba mucho más de lo que la familia podía costear, buscaron en diferentes clubes de la provincia ayuda, pero ninguno se quería hacer cargo del tratamiento médico. Mientras, Lionel se refugiaba en la pelota, siguió mostrando sus cualidades en la cancha.

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Debido a una oportunidad laboral, Jorge Messi decide ir con su familia a España, donde su hijo, obtendría la oportunidad que le cambiaría su vida. En septiembre del año 2000, Lio realizó una prueba con el Futbol Club Barcelona, la cual dejó maravillado a Carles Rexach, director técnico en aquel momento del primer equipo blaugrana.

De igual forma, Rexach se comprometió con la familia de ayudar a Lionel Messi, al darle el tratamiento médico necesario, solo con la promesa de que se mudará a España y entrará a la academia juvenil. El contrato, cuentan las anécdotas firmado en una servilleta, comenzó una de las relaciones más prolíficas entre jugador y club.

En aquel momento, Lionel tenía 13 años de edad y medía apenas 1.40 metros, además su familia tuvo que regresar a Argentina, mientras el quedaba solo. Todo ese desanimo parecía que consumiría al pequeño jugador, situación que no ocurrió debido a su perseverancia.

Siempre que recuerda aquellos años, Messi comenta que ese duro momento solo lo hizo convertirse en una persona más fuerte, que le ayudo a formar su carácter y ser el jugador que es ahora.

Su debut oficial con Barcelona lo hizo con 17 años en octubre de 2004, 13 años después, el argentino cuenta con cinco balones de Oro, cuatro de ellos de forma consecutiva; consiguiendo ocho títulos de la Liga de España, cuatro campeonatos de la Champions League y cinco Copas del Rey.