Emociones:

Cada bofetada emocional puede suponer una caída en picado de tu fortaleza mental. Aguantas el tipo con cada altibajo que te toca vivir, sacando la fuerza no sabes muy bien de dónde y mirando hacia delante con o sin optimismo. Al principio toleras los bajones, después los sobrellevas y, finalmente, los sufres sin saber cómo seguir adelante. Sin poder evitarlo, llega ese punto en el que no puedes más y tampoco entiendes de dónde sacar la energía para continuar poniéndole una sonrisa a la vida.

Nadie dice que tengas que estar 24 horas al día haciendo como que no pasa nada, como que todo a tu alrededor es de color rosa. Porque sabes con seguridad que ninguna persona vive en ese mundo inventado y azucarado de las frases positivas. Pero, ¿sabes qué? Te mereces un respiro y tener las herramientas necesarias para dar un ‘subidón’ con el que enfrentarte a las épocas en las que todo se torna más oscuro.hand-person-black-and-white-people-girl-woman-778474-pxhere.com_-1024x577  -mileniales- 9 consejos que tienes que seguir para blindarte emocionalmente

Aquí te dejamos nueve consejos que te ayudarán a ser más fuerte cuando te encuentres agotad@ emocionalmente:

1. La dificultad como oportunidad

Según la Asociación Americana de Psicología (APA), la resiliencia “es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o financieras”. El primer paso para conseguir esa fortaleza es cambiar la percepción que tienes de las dificultades y convertirlas en oportunidades. Es decir, afrontar las situaciones sin convertirlas en ‘un mundo’ que no vas a poder superar nunca.

Lo que hoy te parece un problema insalvable, con el paso del tiempo te parecerá algo más banal o insustancial y en eso es en lo que tienes que centrarte. A veces los problemas nos llevan a otras situaciones que nos ayudan a conocernos mejor y crear nuevos horizontes en nuestro camino. Nunca sabes qué puede haber detrás de una mala racha y no debes evitar conocerlo por ti mismo.

2. Rodéate de relaciones de confianza

Es un hecho que nos avergonzamos de nuestra debilidad. Mostrarte ante otros como una persona frágil o vulnerable puede darte más miedo que el propio problema que estás atravesando y esto es porque la sociedad nos vende la idealización de ‘los valientes’. Sin embargo, todos —absolutamente todos— tenemos problemas y, como seres sociales, compartirlo puede ayudarte a atravesar el momento difícil en el que estás inmerso.

Rodearse de amigos, familiares o personas cercanas y poner sobre la mesa tus preocupaciones te ayudará no solo a enfrentarte a ellas, sino también a tener visiones diferentes en las que apoyarte. Además, tener esa confianza e ir nutriéndola paso a paso te dará seguridad para futuros ‘bajones’ porque sabrás con certeza que no estás ni estarás solo.

3. Sé realista

Nada es tan malo ni tan bueno como puedas llegar a imaginar cuando estás en una situación de bajón. Ante todo, y para conseguir esa fuerza emocional que necesitas, debes alejar de ti al máximo los pensamientos negativos que no te conducen a nada y que, además, no son reales. No queremos decir que te mientas a ti mismo sino que veas la cosas con la perspectiva que se merecen. Tienes que pensar en el momento en el que te encuentras y ver qué es lo que en realidad está ocurriendo a tu alrededor.

Si es algo malo, piensa en todo aquello que puedes aprender de esa mala experiencia, viendo la parte positiva a la caída. Y, una vez más, si es algo malo pregúntate: ¿es tan malo en realidad? Porque puede que estés negativizando demasiado y hacerlo puede conllevar el hundirte aún más.

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4. Cuídate

Puede haber muchas maneras de cuidarse y tomar un descanso de tus obligaciones diarias debería ser una de ellas. Tienes que parar los ritmos frenéticos que sufres cada día y, si está dentro de tus posibilidades, pegarte unas buenas vacaciones. Por otro lado, de la misma forma que los psicólogos recomiendan el ejercicio físico para elevar el autoestima, a la hora de fortalecer nuestra mente el deporte tampoco está de más. Practicar ejercicio físico de forma continuada relaja y fomenta un estado de ánimo positivo y aporta mayor sensación de felicidad. Y, si a esto le sumas el mimarte con otras acciones como una ducha larga, una buena comida y un rato de tu actividad favorita, la mejora está más que asegurada.

5. Acude a un profesional

Hay dos opciones que deberías seguir si tu mal momento no cesa, realizarte análisis y pruebas médicas es la primera de ellas. En numerosas ocasiones un bajón anímico o mental, así como el cansancio, pueden estar precedidos de una bajada de defensas, anemia, problema de tiroides o de otras enfermedades más graves. Si tras las pruebas médicas los resultados no muestran nada de lo que preocuparte, acudir a un psicólogo o psicoterapeuta te ayudará a enfrentar esa falta de fortaleza mental que atraviesas. Estos profesionales te darán las pautas que necesitas, te mostrarán el camino a seguir y te enseñarán a controlar tus emociones para ser cada vez más fuerte.

6. Ponte metas y objetivos

¿Cuántas veces has pensado en hacer ese curso de fotografía que tanto necesitas para desarrollarte profesionalmente? Después lo has ido dejando y nunca llega el momento de retomarlo. Está en nuestro ADN hacer mil planes y pensar en mil actividades que nunca llegaremos a desarrollar. Eso se acabó. Es ahora cuando tienes que fijarte unos objetivos realistas que deberías cumplir a corto/medio plazo. Lograr estas metas puede suponerte un ‘subidón’ emocional incomparable. Conseguir aquello que te has propuesto, y que además te ayudará profesional y personalmente, es una de las claves para conseguir fortalecer tu mente y darte cuenta de que puedes hacer todo lo que te propongas. Solo tienes que dar el paso (y organizarte).

7. Renovarse o morir

Haz cosas nuevas. Así de simple. ¿Nunca has comido en un tailandés? Hazlo. ¿Has asistido alguna vez a una clase de yoga? ¿No? Hazlo. ¿Tienes ganas de probar cómo se te daría un día de senderismo? No lo pienses y hazlo. Realizar actividades nuevas es una de las mejores herramientas para potenciar tu fuerza emocional. Sentir que estás haciendo algo diferente, creando nuevas experiencias en tu vida, te hará crecer como persona. También puedes pensar en todas aquellas acciones que alguna vez te ha dado pavor realizar. Salir de la llamada zona de confort nos resulta complicado a todos. Nos da miedo. Pero, ¿qué tal si lo haces? Porque, aunque sea con miedo, lo conseguirás y esto se convertirá en una de las razones por las que ‘seguir adelante’.

8. Escribe, escribe y escribe

Poner sobre el papel tus debilidades, dificultades y tropiezos puede ayudarte más de lo que piensas. Escribe a diario, o semanalmente, todo aquello que te preocupa y piensa soluciones a esos retos. Además puedes añadir cómo te sientes al respecto y cuál es tu estado anímico, sin olvidar apuntar aquello que te ha hecho sentir bien para potenciar esa parte en tu vida. Puedes incluso crear una balanza entre los puntos negativos y los positivos que hay a tu alrededor e intentar equilibrarla poco a poco, sin prisa. Esto te ayudará a tomar decisiones correctas y enfocadas a tu bienestar con más facilidad y precisión.

9. Ríete de ti mismo

Reírse de uno mismo no es fácil. Solo las personas con una gran fortaleza emocional son capaces de hacerlo. Este es uno de los pilares de la resiliencia: conocerse, aceptarse y quererse teniendo en cuenta los defectos y las virtudes, que están ahí y las ves a diario. No has nacido aprendido y tienes que ser consciente de ello para evolucionar en el camino de la risa ante la vergüenza propia. Seguramente hayas vivido una de esas ocasiones ‘tierra trágame’ en la que te has sentido juzgado y de la que te has arrepentido. Enfadarte ante un hecho que ya ha pasado y que no tiene solución solo hará empeorar tu situación: ¿qué tal si se lo cuentas a un amigo y entre los dos veis lo absurdo que fue? Solo así podrás hacer que tu miedo se empequeñezca hasta el punto de desaparecer.