La sobreexplotación de este recurso ha puesto en riesgo su reproducción y hoy afecta a miles de pescadores que viven de su extracción.

Hace 5 meses la organización Oceana recomendó bajar la cuota de pesca de merluza debido a su preocupante disminución detectada por un estudio hidroacústico realizado por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), que señalaba que en un año la biomasa se redujo en un 6,6%.

En ese momento, Alex Muñoz, director ejecutivo de Oceana aseguraba que "subir la cuota para la merluza común sólo acelerará el colapso de esta pesquería, lo que implicará la pérdida de miles de empleo".

En diciembre de 2014 el Comité Científico Técnico recomendó bajar la cuota de extracción fuera entre 18.400 y 23.000 toneladas, señalando que lo óptimo era una cuota cercana a 18.000 toneladas. Finalmente, las autoridades decretaron una cuota de extracción de 23.000 toneladas. Lo que evidentemente ha provocado el agotamiento de este recurso, llegando incluso a un estado de colapso, según señaló recientemente la Subsecretaría de Pesca.

A esto además hay que sumar las grandes cantidades de merluza común que son extraídas de forma ilegal. Sólo en marzo el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), a través de sus fiscalizaciones, logró incautar 28 toneladas de esta especie entre las regiones de Coquimbo y El Maule.

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El estado de la merluza en Chile es crítico, recomendamos a la ciudadanía a desincentivar su consumo, por lo menos hasta que los niveles mejoren.

 

A:I