La principal arma de defensa de los zorillos es su fuerte olor, el que pueden esparcir como un chorro tipo 'spray' que alcanza hasta 3 metros de distancia.

Quizás pocos lo saben, pero los zorrillos -a los que estamos acostumbrados a ver en documentales o en las caricaturas del enamoradizo Pepe le Pew- están más cerca de lo que creemos, ya que en Chile habitan entre las regiones de Valparaíso y La Araucanía, y también a lo largo de toda América y algunos sectores de Asia.

Verlos no es algo frecuente, pues esta especie cuyo nombre científico es Mephitidae, vive en madrigueras, es un animal nocturno y solitario y gran parte del invierno lo pasa e un periodo de letarlo, lo que no alcanza a ser una hibernación completa.

Por esto, el sábado pasado la aparición de un macho deambulando por la zona urbana de Laja, en la comuna de Concepción, causó gran conmoción entre los testigos y Bomberos que se encargó de capturar al animal para devolverlo a una zona segura dentro de su hábitat.

Tierna hediondez

Pese a que son famosos por el intenso y desagradable olor que emiten como mecanismo de defensa, es innegable que por aspecto, el zorrillo -mofeta o chingue, como también le llaman- está dentro de los mamíferos más enternecedores, gracias a su pelaje negro con lineas blancas, una cola peluda y esbelta fisonomía.

Su olor es producido por una glándula anal que produce una sustancia que, al sentirse amenazado, el zorrillo libera como un spray que puede alcanzar a su atacante a 3 metros de distancia.

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Pero ésta no es la única características sorprendente de los zorrillos. Una privilegiada vista y oído permiten que este roedor sea un arma muy eficiente contra las plagas de ratones. Asimismo, largas y fuertes garras le facilitan a la hembra la tarea de cavar madrigueras de hasta 7 metros de largo y entre 2 y 3 metros de profundidad.

Por si fuera poco, son inmunes al veneno de las serpientes.

Por eso, si se encuentra con uno de estos simpáticos y desagradables animalitos, el consejo es alejarse y llamar a bomberos, tal como ocurrió en Laja.

 

A:I