En el mundo del desarrollo de software, como en tantos otros, nunca se para de aprender. La constante mejora del mercado con nuevas herramientas, ideas recicladas y metodologías que aparecen, hacen de este sector uno de los más dinámicos.

2017 ha sido el año de la consolidación de tecnologías como React o de Node.js, que seguirán siendo de vital importancia durante el futuro. El desarrollo móvil sigue siendo un pilar estable, pero nuevas tecnologías se apuntalan como claves para el futuro a partir de 2018.
 
Realidad virtual y aumentada

Más allá de los videojuegos, la realidad aumentada o mixta será una de las profesiones con mayor demanda. Para 2025 el sector mundial se espera que alcance los 80.000 millones de dólares, según Goldman Sachs. Lo hará ofreciendo soluciones de consumo, herramientas en el campo de la salud, entretenimiento general y de videojuegos, pero también en la creación de interfaces tradicionales.

Con la llegada de la realidad mixta a Windows 10 y a los teléfonos móviles con ARCore en Android y ARKit en iOS, se abrirán puertas y ventanas para el desarrollo de nuevas aplicaciones y la conversión de algunas tradicionales a los nuevos paradigmas. También plataformas nuevas como Magic Leap o dedicadas como Oculus de Facebook o SteamVR de Valve tendrán mucho que decir en las tecnologías (hardware y software) que definan 2018.
 
Blockchain

La aceptación de criptomonedas como el Bitcoin o el Ethereum entre los inversores será una de las mayores oportunidades de innovación en años. Compañías como IBM o Microsoft han adoptado la tecnología bajo sus alas, y no están solas. Según Juniper, el 57% de las grandes compañías a nivel mundial están considerando la implementación de sus propias soluciones basadas en blockchain.

Esto significa que empresas de todo tipo, más allá de las tecnológicas tendrán que contratar o construir herramientas. En 2016 había 5.000 trabajadores en el campo del blockchain a nivel mundial, pero ahora la demanda de nuevos programadores, ingenieros y especialistas es tan alta que excede a la oferta según IBM. Visa en concreto busca programadores especializados en Ethereum, Ripple, R3 o Bitcoin y sus blockchain.
 
Internet de las cosas

El denominado IoT lleva tiempo en camino, pero la entrada en funcionamiento de tecnologías de radio como el Bluetooth 5 o el 5G harán por fin que casi cualquier elemento que necesite ser conectado o mejore al estar conectado, lo haga. El coste es bajo y las oportunidades son amplias.

Desde campos como el Edge Computing, pasando la creación de complejos algoritmos de priorización de telecomunicaciones, al análisis de los datos recogidos por los mismos dispositivos, se creará una demanda de nuevas especializaciones. Las soluciones de Amazon como Greengrass o Azure Stack de Microsoft se muestran como las pioneras de cara a 2018.
 
Aprendizaje automático

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Un campo tan amplio como el aprendizaje automático posibilita la innovación en múltiples campos donde las tecnologías presentes hasta hace unos pocos años simplemente no alcanzaban. Un informe reciente de CB Insights desvelaba por ejemplo los potenciales de estas tecnologías en el campo de la salud. Desde digitalizar nuestros datos hasta nuevas herramientas y terapias en la biotecnología e incluso en la creación de nuevos dispositivos médicos.

Todos estos componentes necesitarán de desarrolladores tanto multi-disciplina como expertos en campos muy especializados. Pero la sanidad no será el único gran campo que se beneficie del aprendizaje automático, ni mucho menos. Cualquier sector con ingentes cantidades de datos recopilables podrá ser renovado de arriba a abajo.

El mercado financiero, con la llegada de PSD2 y las API abiertas, necesitará de más compañías establecidas analizando los ahorros e identificando potenciales beneficios de sus clientes. Según Dmitry Budko, fundador de Mediant LLC, la IA puede hacer de la industria financiera "más estable y eficiente" y cuenta ejemplos en otros sectores menos comentados como el de la agricultura, y otros donde la presión es más alta como robótica y asistentes personales.

En cuanto a financiación, 11.700 millones de dólares levantados en 367 acuerdos en las 100 startups más destacadas del sector, indican una ebullición constante. Pero no están solas. Las grandes tecnológicas son las grandes. Según McKinsey, Baidu y Google ya invirtieron entre 20 y 30.000 millones de dólares en 2016, con los resultados para 2017 aún por estimar. Para 2021 la cifra alcanzará los 57.000 millones de dólares solo en el sector de los sistemas cognitivos y 30.000 nuevos empleos de alta cualificación, según IDC.

 

 

 

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