Quienes durante mucho tiempo invirtieron sus ahorros en plazos fijos o en la compra de dólar, pueden llevarse más de un dolor de cabeza al entrar al mercado de capitales, donde las acciones, bonos y fondos de inversión están a la orden del día. Pero para no enloquecer, hay que tener en cuenta una serie de consejos.

 

El verdadero valor

Una creencia popular arroja que, para invertir en el mercado bursátil, hay que ser millonario. Ese falso concepto lo derriba un especialista como Damián Rodríguez, analista de research de Cohen S.A.

“En primer lugar, la primera consigna es perder el miedo y desmitificar al mercado de capitales. Hay que conocer que, en términos generales, no hay un mínimo para invertir; la plata invertida, poca o mucha debe ser considerada como importante”, explicó Rodríguez en diálogo con Apertura.com.

 

Los huevos, en distintas canastas

 Poner todas las expectativas en un solo activo (ya sea un bono o una acción) es un error que hay que evitar y en el que muchos de los recién iniciados pueden caer por inexperiencia.

“El inversor minorista se centra en plazo fijo y compra de dólares, pero la inversión bursátil permite la diversificación de activos”, contó el especialista. Y comparó: “Por otro lado, hoy en día, el plazo fijo tiene un rendimiento anual de 23/24 por ciento, que en términos reales es una pérdida del inversor, debido a que la inflación está por encima de esos niveles. En cambio, los fondos de inversión tipo “Money Market” tienen un rendimiento de 27/28 por ciento anual”.

 

Paciencia, por favor

 Invertir en un bono o una acción puede asustar al inversor si, a los pocos minutos de su operación, ve que la cotización es negativa. Esa sensación de “estar perdiendo dinero” debe ser evitada, porque los mercados son volátiles.

“El mercado de capitales trata de hacer una inversión en la que el inversor se sienta cómodo. Volatilidad siempre hay en el mercado. Si uno está perdiendo dinero, no hay que liquidar y tomar pérdida, sino aguantar el activo. Al mercado hay que tenerle paciencia”, dijo Rodríguez.

 

Todo por delante

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Durante 2014, el Merval marcó un verdadero récord de alzas. Las acciones que lo componen tuvieron una ganancia promedio del 59,14 por ciento, y hubo algunos papeles que llegaron a registrar subas de hasta 223 por ciento.

¿Tocó su techo? No, todavía queda camino por recorrer. “El inversor minorista debe saber que su inversión se hace en un marco de expectativas positivas. Se espera que el mercado argentino crezca de cara a 2016; por eso, difícilmente un inversor minorista termine perdiendo dinero”, analizó Rodríguez.

 

Malas noticias

Los mercados no están ajenos a los que pasa en otras partes del mundo. Por ejemplo, un conflicto en medio oriente puede afectar la producción de petróleo y, por ende, el valor de las acciones petroleras. La Argentina, por su parte, está atenta en el último tiempo a las disposiciones del juez Thomas Griesa.

Esta semana no es la excepción. “Si bien en los mercados seguimos con la vista puesta en una tendencia positiva, en el corto plazo puede haber cierta volatilidad por el conflicto de deuda con los holdouts, porque esta semana se conoce la decisión de la Cámara de Apelaciones sobre el desacato de Griesa”, advirtió Rodríguez.

 

¿Dónde invierto?

Cada inversión va de acuerdo con cada persona. Reunirse con un analista es fundamental a la hora de invertir, sobre todo para que la decisión esté bien fundamentada. De todas formas, existen algunos activos que el mercado mira con simpatía.

- Los bonos soberanos en dólares (BODEN 2015, BONAR 2017, BONAR 2024). Se compran en pesos y después se recibe los dólares físicos. “Eso le da tranquilidad al inversor”, detalló el analista.

- Bonos “dollar linked”. Son bonos que se compran contra pesos, pero el inversor no recibe el dólar físico sino un pago en pesos indexado al tipo de cambio oficial. Es decir que si sube el valor del dólar oficial, sube el precio de los bonos. “Son bonos que toman atractivo frente a 2016 por una posible corrección del tipo de cambio”, consideró Rodriguez.

- Bonos que ajustan por Badlar. Son una opción cuya evolución está “atada” a la evolución de la tasa Badlar, la cual mide la evolución de los plazos fijos

A:M.