¿Hay cabida para la neurociencia en el diseño de automóviles? Las aplicaciones de la neurociencia se están diversificando cada vez más y varias marcas como Nissan, BMW y VolksWagen ya están aprovechando el conocimiento de nuestro cerebro.

En una cátedra de Diseño de la Universidad Rafael Landívar, uno de los profesores hacía la reflexión de que la vida es una secuencia de imágenes en una cámara a 400 cuadros por segundo.

¿Cuántas de esas imágenes podemos recordar? El cerebro humano es limitado, así que selecciona aquellos eventos que causaron algún impacto emocional.

Con impacto emocional, no nos referimos a un evento traumático, o una noticia que nos haga saltar de la alegría.

Hasta hace poco, la idea de utilizar la neurociencia en el diseño de automóviles no tenía tanta credibilidad.

Pero si sigues leyendo, veremos cómo algunas marcas están identificando los estímulos que hacen que la experiencia de ver (y sentir) un vehículo genere respuestas emocionales.

El diseño es un privilegio del ser humano

Definitivamente, el proceso de diseño tiene que ver con la capacidad humana de visualizar, de proyectar mentalmente, de imaginar cómo sería un objeto, o una imagen, si se la plasma en papel.

La construcción de imágenes mentales conlleva un proceso cerebral que nos distingue de otros seres vivos.

Y aunque los animales tienen la capacidad de recordar y aprender, el cerebro humano es privilegiado en cuanto a la cantidad y complejidad de cosas que puede crear.

En esta capacidad de visualizar intervienen los procesos de formación de pensamientos, percepciones, recuerdos y planes.

La autora Rachel Zuanon explica que el conocimiento, el razonamiento y la toma de decisiones vienen a la mente en forma de imágenes.

Es posible identificar tres tipos diferentes de imágenes que se forman en el cerebro:

  • imágenes que representan el presente.
  • imágenes que representan el pasado.
  • imágenes relacionadas con la proyección de un posible futuro.

Las imágenes que representan el presente, también conocidas como perceptivas, son las formadas en el cerebro como resultado de acciones tomadas y sentidas en ese momento.

Por ejemplo, cuando ves una fotografía, cuando sientes la textura de una naranja, cuando percibes un perfume o saboreas un vino.

Por el contrario, las imágenes relacionadas con el pasado, esas que comúnmente llamamos recuerdos, están relacionados con acciones que ya han ocurrido.

También te puede interesar este artículo: Audi reta a estudiantes a desarrollar autos autónomos

En una reciente conferencia, Juan Pablo Rodriguez, CEO de EyeOnMedia, explicaba que la memoria y la vista no funcionan de forma fotográfica. Es decir, cuando recordamos, el cerebro no es capaz de formar la imagen completa de dicha experiencia, sino da prioridad a aquellos estímulos que causaron una reacción emocional.

Por el contrario, el cerebro tenderá a descartar (olvidar) aquellos estímulos de poco o nulo impacto emocional.

Pero ¿qué tiene qué ver todo esto con la neurociencia en el diseño de automóviles? Vamos a los ejemplos:

Neurociencia en el Diseño de Automóviles

¿Es posible aprovechar los avances de la Neurociencia en el diseño de automóviles? A medida que el conocimiento del cerebro avanza, las aplicaciones de las neurociencias se van ampliando.

Un aspecto interesante del cerebro humano (¿quizás sea un sesgo?) es que cuando recuerda, tiende a asociar experiencias sensoriales con estados de ánimo o acciones involuntarias.

Por ejemplo, una canción nos puede transportar en el tiempo y hacer que recordemos nuestra adolescencia.

El sonido de un empaque de galletas hace que nuestra cavidad bucal segregue saliva, como preparándose para comer.

Los equipos biométricos de neurociencia pueden llegar a detectar aquellos estímulos que despiertan algún tipo de reacción en nuestro cerebro.

Estos estímulos pueden ser analizados, para explotar su impacto y asegurar la aceptación de un producto, o una experiencia.

Pero en este proceso en el que interviene el diseño y la neurotecnología, no hay magia.

Si bien la neurociencia no puede garantizar que un producto será exitoso, si puede medir cuáles son los estímulos que hacen que los humanos tengamos una reacción biológica involuntaria, y de esta forma, incrementar las probabilidades de que un producto, o en este caso un automóvil, sea exitoso.

 

 

 

A: A