A primera vista, la inteligencia, la visión y la determinación podrían pensarse como los únicos factores para que un líder pueda asumir los retos que se le presentan. Sin embargo, hay un aspecto más que determina su efectividad y es la manera en la que conecta con sus emociones y las gestiona. Nos referimos a la inteligencia emocional.

Aunque fue el psicólogo Daniel Goleman quien en las últimas décadas puso énfasis en la inteligencia emocional, ya en 1920 Edward Thorndike se refería a ella como una inteligencia social y más recientemente Wayne Payne, en 1985, la bautizaría en su tesis como la conocemos actualmente.

La inteligencia emocional es la capacidad que tenemos para reconocer, entender y gestionar nuestras propias emociones, así como la capacidad para reconocer, entender e influir en las emociones de los demás.

Se ha concluido que a los líderes la inteligencia emocional los ayuda a dirigir mejor. David Mc Clellald, investigador en el comportamiento humano, llegó a reconocer que esta capacidad distingue a los líderes sobresalientes y se relaciona con su alto desempeño.

¿Pero cuáles son los elementos en los que se centra la inteligencia emocional y que se deben desarrollar? Para Daniel Goleman y Richard Boyatzis son 12 las fortalezas, agrupadas en cuatro categorías:

  • Autoconciencia

Es el elemento principal de la Inteligencia Emocional y significa tener conciencia emocional, es decir conocer tus debilidades, fortalezas, motivaciones y necesidades. Un alto grado de conocimiento de ti mismo te lleva a ser honesto contigo mismo y con los demás.

  • Autorregulación

Los elementos que la integran son el autocontrol de las emociones, la adaptabilidad, la orientación a los logros, un panorama positivo. La autorregulación es importante porque es la forma en la que controlas tus emociones, los impulsos emocionales, ayuda a la persona a elegir las palabras adecuadas, a reaccionar de forma positiva y a ser razonable.

  • Conciencia Social

Se compone de la empatía y la conciencia organizacional. Esto tiene que ver con la habilidad para tratar a las personas en función de sus reacciones emocionales. Dicho de otra forma, es la capacidad de entender que están sintiendo los demás en diversas situaciones para actuar conforme a ello.

  • Gestión de las relaciones

Está organizado por la influencia, el coaching y la mentoría, la resolución de conflictos, el trabajo en equipo y el inspirar a los demás.

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Se dice que el líder que busque sobresalir debe desarrollar un equilibrio entre estas 12 fortalezas y cuando lo logra, obtiene mejores resultados empresariales.

Para saber en qué fortaleza debes trabajar puedes hacer una revisión de los elementos de manera consciente y objetiva para determinar cuál de ellas es en la que necesitas trabajar para mejorar.

 

 

 

 

 

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