Lo que hoy percibes como confortable, a la larga, puede desembocar en estados emocionales negativos.

¿Qué tan cómodo te sientes de hacer todos los días lo mismo? ¿Estás satisfecho en tu puesto de trabajo? ¿Estás cómodo o acostumbrado? Si tus respuestas fueron afirmativas, dejame decirte que estás en la zona de confort y quizás, tu motivación está muy por debajo de los estándares normales.

Qué quiere decir estar en zona de confort

Básicamente, se trata de estar en un estado de ansiedad neutral, donde pese a que tienes una vida laboral “estable”, NO tomas mayores riesgos para hacer lo que realmente quieres.

Más que todo, cuando nos referimos al ámbito laboral, la zona de confort hace referencia a las competencias y habilidades que un colaborador domina sin correr ningún tipo de riesgo, es decir, está tan acostumbrado a su rutina profesional que ya no prueba hacer nuevas cosas.

Por qué salir de la zona de confort

Aunque ahora no lo veas, a largo plazo el conformismo que tienes al estar en una zona de confort, no te permitirá crecer personal ni profesionalmente. Al no experimentar ningún tipo de situación adversa, no tendrás cómo enfrentar la gestión del cambio porque nunca has pasado por momentos de inseguridad o duda.

No es que esto sea malo, pero la calma y la tranquilidad permanente no siempre son buenas, necesitas soltar adrenalina para poder vivir plenamente. La vida se trata de experimentar nuevas vivencias que te dejen buenos momentos, y sí, también aplica para el trabajo…

Fíjate en las siguientes:

Razones para salir de tu zona de confort y aumentar tu motivación

La zona de confort es definida por los psicólogos, como un estado de comodidad y seguridad neutral que pese a que te brinda un rendimiento constante, te mantiene en un estancamiento personal y laboral. Chequea en porqué debes salir de esta zona de calma para poder aumentar tu motivación:

1. Desarrollas una mejor adaptación al cambio

Tal como te lo dijimos anteriormente, el no exponerte a situaciones con un nivel, así sea mínimo de riesgo, no te permitirá afrontar situaciones inesperadas en el campo laboral.

Imaginate que ya estabas acostumbrado a que tu líder te apoyase en cuanta duda tuvieses, pero si un día él no asiste a la empresa y eres tú  quien tiene que hacer frente a los proyectos ¿Cómo lo harías? El miedo y la inseguridad se apodarían de ti.

El salir de la zona de confort te ayuda a mejorar tus competencias emocionales y te adiestra para enfrentar diferentes situaciones inesperadas, por lo que podrás vencer cuanto obstáculo te encuentres por el camino.

2. Aumentas tu autoestima

La autoestima juega un papel muy importante en tu motivación, cuanto más baja esta sea, mejor será el entusiasmo que tengas en tu puesto de trabajo.

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Conforme vas exponiéndote a otras situaciones fuera de lo común, avanzaras hacia nuevas zonas de mayor aprendizaje, descubres nuevas capacidades que no sabías que tenías, aumentas el nivel de confianza en ti mismo y, por ende, tu satisfacción personal y profesional se verán gratamente beneficiadas.

3. Desarrollas un mayor nivel de independencia

La confianza y seguridad que tomás cuando decides salir de tu zona de confort, te vuelve mucho más autónomo. Te vuelves una persona más decisiva y abierta a nuevas experiencias; comprendes que no puedes seguir detrás de un mural escondiéndote de todas las situaciones adversas.

Definitivamente, enfrentas la vida y tu campo laboral con otra mirada.

4. Te vuelves más innovador y creativo

¿Te imaginas? puedes usar la ausencia de tu líder durante un día para proponer nuevas ideas, nuevos proyectos, en sí, innovar y explotar tu creatividad ¡Sería tu mayor prueba! Dejarías de lado la aburrida monotía para embarcarte a crear.

5. Tienes una mayor productividad

Sin duda, el salir de la zona de confort te vuelve más productivo una vez aumentes tu nivel de motivación. Tendrás la fuerza para experimentar nuevas situaciones sin quedarte de brazos cruzados, serás más proactivo y buscarás mejorar constantemente.

En sí, buscaras nuevos desafíos para rendir más y aprender nuevas habilidades y conocimientos que, anhelabas cumplir.

En corto plazo, no está mal estar en la zona de confort, el problema surge cuando te quieres quedar en ella.

 

 

 

 

 

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