En general, estar enfadado nos lleva a actuar de forma irracional e impredecible. Cuando nos "calentarnos", nos imaginamos haciendo cosas que nunca llevaríamos a cabo. En esos momentos de enfado, no respondemos a las normas que rigen nuestros pensamientos, comportamiento o decisiones. Estas condiciones, aunque nos sorprenda, pueden ser muy positivas para el pensamiento creativo. ¡Nuestra imaginación está a pleno rendimiento! Aprende a canalizarla.

¿Qué significa estar enfadado?

Los enfados habitualmente hacen referencia a un estado en el que interviene la frustración, la decepción, pero especialmente la ira. La ira es una emoción básica que se refiere a la reacción de irritación, furia o cólera. Si aprendemos a canalizarla puede ser nuestra aliada.

¿Qué pasa en nuestro cuerpo cuando nos enfadamos?

Según la Fundación para la Salud Mental del Reino Unido la ira estimula el sistema nervioso. Cuando nos enfadamos incrementa el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, el flujo sanguíneo muscular, el nivel de glucosa y la transpiración. Enfoca los sentidos y aumenta la producción de adrenalina, una hormona muy vinculada al estrés.

Cuando nos encontramos con experiencias con las que no estamos familiarizados, o que nos activan mucho emocionalmente, nuestros cerebros muestran una actividad neurológica muy distinta a la que encontramos cuando nos sentimos calmados y a salvo. Ante un suceso estresante, una parte del cerebro llamada hipotálamo libera adrenalina y cortisol, las hormonas del estrés. El sistema simpático entra en el modo "lucha o huida" mientras la adrenalina y el cortisol son bombeados por todo el organismo. Si este estado se prolonga mucho en el tiempo puede dar lugar a problemas para la salud como trastornos cardiovasculares o digestivos. Sin embargo, si sabes qué hacer con la rabia, ésta puede ser muy ventajosa en tu vida.

Estos consejos pueden ayudarte a canalizar tu energía:

1- Encuentra una actividad que te distraiga de aquello que te enfada: El ejercicio puede ser una buena vía de escape, pero cualquier cosa que distraiga tu mente puede funcionar perfectamente, sal a correr, lee, escribe... ¿Tenías pendiente ordenar ese armario? ¡Ponte con ello! Hace tiempo que no veías a una persona y tenías pendiente quedar con ella ¡Hazlo!

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2- Utiliza tu enfado para esforzarte más: Corre más rápido, pedalea con todas tus fuerzas, etc... Empezarás a liberar endorfinas y verás cómo poco a poco te sientes mejor y empiezas a pensar con más claridad.

3- Piensa en las cosas que quieres hacer de forma diferente: Aquí es cuando realmente puedes explotar esa creatividad que emana de tu enfado. No lo fuerces, pero tal vez en estos momentos puedas plantearte una estrategia para conseguir tus ambiciones. ¿Quieres cambiar algún hábito? ¿Cómo vas a hacerlo?

4- Fíjate nuevas metas y objetivos: Enfócate en los obstáculos y objetivos, no te estreses, pero tal vez sea el momento de emprender ese nuevo proyecto, enfocarte en una nueva meta, buscar un nuevo reto laboral, hacer ese viaje que tenías pendiente, etc... Aprovechar tus enfados para dejar tus ideas fluir es una buena estrategia para "limpiar" tu mente. Lo importante, al final, es que conectes contigo misma y dirijas esa energía "extra" que pueden darte los enfados a cosas productivas, como puede ser lograr tus metas......

 

 

 

 

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