Dominar todas las habilidades sociales que hay a nuestro alcance no es imposible

Todos buscamos el éxito en la vida y la felicidad, ¿verdad? Y no es difícil si desarrollamos una serie de habilidades sociales que nos acerquen más a esa meta. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos nos relacionamos con decenas de personas: con nuestra pareja, con nuestros hijos, con nuestros vecinos, con nuestros compañeros de trabajo, con el dependiente de la cafetería de enfrente de la oficina, con el camarero del bar donde nos tomamos un refresco... La relación con cada uno de ellos es diferente, pero para que sea satisfactoria debemos tener en cuenta aspectos como la asertividad, la empatía, la paciencia o el respeto, habilidades sociales que debemos cultivar. Carecer de todas o de algunas de ellas puede estar abocado al fracaso, creando algún tipo de conflicto o situación violenta.

Descubre los tipos de habilidades sociales que hay para tener éxito
El triunfo en la vida y la felicidad están estrechamente vinculados con el aprendizaje y desarrollo de varias habilidades sociales. No estamos solos en este mundo, por suerte, y para conseguir un trabajo o comprar alimentos de primera necesidad debemos establecer una comunicación con los demás. El éxito de la misma dependerá, en un alto porcentaje, de nosotros mismos.

Dominar todas las habilidades sociales que hay a nuestro alcance no es imposible, pero sí requiere de un intenso trabajo particular, así que, si ese es tu objetivo, ármate de paciencia. Seguramente te estés preguntando por cuál de todas quieres empezar. Te hemos preparado una lista con las 13 principales, que podríamos dividir entre básicas y complejas.

1 Escuchar con atención

Si hay algo que hoy en día demanda cada vez más gente es sentirse escuchado. Con el uso continuado y, a veces, excesivo del whataspp se está perdiendo el contacto cara a cara y piel con piel, ese en el que realmente puedes ver la reacción de la otra persona cuando le cuentas un problema: si se preocupa, si se interesa por ti, si intenta tenderte una mano para atajarlo... Ahora la gente cree que respondiendo con un emoticono a esa llamada tuya te está apoyando, cuando lo que realmente está haciendo es crear mucha más distancia.

La próxima vez que un amigo tuyo te escriba para contarte una movida, coge el teléfono, llámale y proponle tener una cita en un sitio tranquilo donde poder hablar. No te puedes imaginar el efecto positivo que tendrá sobre él. Se sentirá importante y, sobre todo, querido y único, y es que hay veces que, ya no por el estrés o el ritmo de vida actual, sino por inercia, estamos más preocupados de mirarnos el ombligo que de echar un vistazo a nuestro alrededor.

2 Asertividad

Cuando expresemos una opinión, tenemos que ser claros, directos y frescos. No hay nada de malo en decir lo que uno piensa, siempre y cuando se haga con respeto y sin ninguna intención oculta de hacer daño a nadie. De esto va la asertividad, una palabra tan de moda, que influye de manera positiva en la comunicación con los demás.

3 Inteligencia emocional

"En un sentido muy real, todos tenemos dos mentes: una que piensa y otra que siente". Esta frase del psicólogo estadounidense, Daniel Goleman, define muy bien de qué va la inteligencia emocional, esa capacidad que todo ser humano debería desarrollar y que no deja de ser otra cosa que ponerse en la piel del otro para sentir como él siente. Solo así la otra persona estará cómoda cuando esté contigo y lograrás crear unos fuertes lazos de conexión. Hay que aprender a manejar nuestras emociones y pensamientos, separar los buenos y desterrar los malos, y hacer los mismos con los de otra gente.

4 Empatía

Antes de juzgar a nadie por un comportamiento, deberías intentar empatizar con él. Piensa en qué ha hecho, analiza por qué crees que ha obrado de esa manera y, después, pregúntate: ¿Y tú cómo hubieras actuado en esa misma situación? Quizás, tu respuesta te sorprenda y te tengas que tragar esas palabras que han circulado por tu mente durante unos minutos. Si aprendes a desarrollar la empatía, tendrás la clave perfecta para saber adaptarte a cualquier situación sin ningún tipo de problema.

5 Poder de negociación

Ya hemos dicho que en una relación hay que tener en cuenta la opinión de una persona. Cuando ese comentario no esté en la misma línea que el tuyo, ¡no pasa nada: hablando se entiende la gente! No es cuestión de que prevalezca uno sobre otro a la fuerza, sino de intentar llegar a un acuerdo. Por ejemplo, estáis planeando las vacaciones en pareja. Tu pareja quiere ir a playa, mientras que tú te mueres por viajar a algún rincón escondido de la montaña. ¡Tendréis que negociar! Podéis escoger un lugar que tenga ambos escenarios cerca o seleccionar para las vacaciones de Semana Santa su destino y, para las de verano, el tuyo.

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6 Respeto

La falta de respeto es una de las cosas que más pueden arruinar tu éxito en la vida. No conseguirás un trabajo digno si tu comportamiento con tus compañeros está cargado de detalles negativos y faltas de consideración hacia ellos; tampoco tendrás una relación sana de pareja si en lugar de dedicarte a querer a esa persona, tu objetivo se basa en infravalorarla para tú sentirte mejor (revisa tu autoestima); y nunca conseguirás ganarte el respeto de nadie si antes no lo tienes hacia ti.

7 Autenticidad

No intentes dar una imagen de lo que no eres. Tú eres alto, bajo, simpático, tímido, alegre, vergonzoso... Esas son tus señas de identidad y las que tienes que mostrar a los demás para que te vean como una persona creíble y auténtica. Y, muy importante, que tus ideas vayan en consonancia con tus actos. No digas una cosa y hagas otra, porque perderás la confianza de los que te rodean.

8 Capacidad de disculparse
 
Quien tiene boca se equivoca, un refrán muy popular y muy sabio. Nadie es perfecto y todos, en algún momento, cometemos errores. Si eres tú el que mete la pata, asume tu parte de responsabilidad e intenta enmendar el error. Por el contrario, si eres el jefe de un equipo y uno de tus trabajadores ha cometido una falta, ¡no le recrimines su acto! (aquí habrá que tener en cuenta la gravedad del mismo). Sé compasivo y acepta que estas cosas pueden pasar.

9  Siempre positivo

¿Con quién te irías a cenar a un restaurante una noche: con una persona que siempre sonríe y se muestra feliz con lo que tiene o con aquella que es una queja andante y que algunos catalogan de tóxica? Probablemente habrás contestado que la primera, ¿verdad? Tú puedes ser esa persona optimista con la que todo el mundo quiere tomarse algo si consigues alejar los malos pensamientos de tu vida. Merece la pena intentarlo.

10 Controla las emociones

Cada situación requiere de un "protocolo" específico, es decir, tienes que ser capaz de adaptar tus emociones a cada una de las situaciones que vivas para crear un ambiente de armonía y respeto. Porque no es lo mismo estar en una boda que presenciar el despido de un compañero de trabajo.

11 Abre tu mente

Despoja de tu mente cualquier estereotipo o prejuicio que puedas tener, porque solo así podrás comunicarte de una manera más limpia con cualquier persona que se cruce en tu camino. Hay que ser tolerante con los demás y estar dispuesto a escuchar y respetar opiniones dispares a la nuestra.

12 Sé agradecido

De vez en cuando no está de más que valores lo que los demás hagan de ti, que des las gracias por lo que hacen por ti los que te rodean y que emitas algún tipo de cumplido o halago hacia la labor de alguien. Es de bien nacidos ser agradecidos.

13 Practica la paciencia

"La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte". Frase de Immanuel Kant que nos invita a vivir de una manera más relajada y pausada. La impaciencia solo genera estrés y agresividad.