Más de la mitad de los jóvenes trabajarán en empleos que todavía no se han inventado.

Las nuevas tecnologías e internet han provocado la aparición de nuevas formas de negocio: plataformas digitales para relacionarse con los amigos, creación de contenidos en redes sociales, la oferta de servicios a través de aplicaciones…

La realidad es que el mundo digital evoluciona muy rápido. Por eso, en el futuro, más de la mitad de las personas trabajarán en una profesión que todavía no existe.

Eso significa que la mayoría de niños y niñas que ahora están en primaria tendrán una profesión relacionada con el ámbito digital: desde programar o diseñar nuevas aplicaciones en internet, hasta dar con una idea revolucionaria que cambie nuestra forma de comprar (Amazon), comunicarnos (WhatsApp) o entretener (Netflix).

Los empleos que desaparecerán

La revolución digital tiene otra cara: la desaparición de empleos tradicionales que ya no tienen lugar en este nuevo mundo .

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En las fábricas, los robots han sustituido a las personas a la hora de realizar las tareas más físicas. El personal de atención al público también está siendo sustituido por las aplicaciones de servicios y encargos a través de internet. Por no hablar de los vendedores de diarios o libros…

Gracias al desarrollo de la inteligencia artificial, las máquinas son cada vez más autónomas. Algunos vehículos como los coches o los convoyes de metro no necesitarán conductores que los dirijan.

Para nuestros padres y abuelos, el trabajo tenía una parte de actividad física importante. Sin embargo, en los trabajos actuales, la gran mayoría de tareas puede hacerse mientras estamos sentados frente a una pantalla.

Por eso, en los colegios e institutos deberán enseñarse nuevas competencias y habilidades. Los más importante ya no es ser el primero de la clase, saberse todos los países y hacer cálculos complicados.

Ahora, las empresas más innovadoras valoran cualidades como la creatividad, el pensamiento crítico, la inteligencia emocional o la capacidad de pensar diferente, de tener ideas revolucionarias que permitan encontrar nuevos métodos y soluciones.

En el futuro, la teoría será tan importante como la práctica. Pero lo más valioso serán las mentes llenas de imaginación e inspiración.